lunes, 3 de marzo de 2008

EL CANÒNIGO Y ADULTERINO DON ANDRÈS (CAPÌTULO 10)


EL CANÒNIGO Y ADULTERINO DON ANDRÈS
ES UNA OBRA DEBIDAMENTE REGISTRADA
COPYRIGHT BY JORGE JIMÈNEZ FLÒREZ


(ANTES DE LEÈR ESTE CAPÌTULO 10; LEE PRIMERO LOS CAPÌTULOS ANTERIORES; LOS ENCONTRARÀS MÀS ABAJO; Y EN EL LINK DE ENTRADAS ANTIGUAS)


EL CANÒNIGO Y ADULTERINO DON ANDRÈS


NOVELA ORIGINAL: JORGE JIMÈNEZ FLÒREZ


CAPÌTULO 10


-A partir de hoy 25 de diciembre de 1.820; yo Andrès Rosillo, obispo pastor del Señor; en el nombre de Dios Padre; y en representaciòn tambien de los sacerdotes que me acompañan, declaramos oficial y publicamente; nuestra dimisiòn, separaciòn total, irreversible, e incondicional, y renuncia irrevocable a la iglesia Catòlica Apostòlica Romana. Desconocemos a partir de ya; toda autoridad eclesiàstica procedente de Roma, emisària de Roma, o representante de modo alguno, de la iglesia Romana...Igualmente renunciamos al Papa y sus preceptos, y de ahì para abajo a toda la jerarquìa eclesiàstica Catòlica Apostòlica Romana...
Al mismo tiempo anunciàmos en este dìa tan especial, el nacimiènto del nuevo culto sagrado para la gloria de Dios; acudièndo al llamado de Jesucristo nuestro Señor; Espìritu Santo que ha descendido para elegirnos como los fundadores de la nueva...IGLESIA CATÒLICA APOSTÒLICA LIBERTÀRIA DE AMÈRICA; cuyo primer templo bendecido inauguramos en este dìa de navidad, aquì en Cartagena de Indias, Gran Colombia. Igualmente renunciàmos a seguir las sagradas escrituras en idioma latìn o cualquier otro idioma que los feligreses no entiendan, no hablen y no dominen...Y de ahora en adelante, en la Iglesia Catòlica Apostòlica Libertària de Amèrica; solamente predicaremos y llevaremos el mensaje de Cristo, en el idioma oficial de cada lugar donde estemos; en nuestro caso especìfico, idioma castellano; cuyas primeras cien bìblias debidamente traducidas, distribuìmos en este hermoso y soleàdo dìa de fiestas por la natividad del mèsias...
Igualmente a partir de este momento nos declaramos: CATÒLICOS PROTESTANTES NO LUTERANOS; porque sì protestamos y nos separamos del catolicismo romano; pero no seguiremos las doctrinas de Lutero...Continuarèmos sièndo cristianos catòlicos; independièntes de los dictamenes de Roma; pero catòlicos...Tambien renunciàmos al celibato obligatòrio. En la nueva iglesia Catòlica Apostòlica Libertària de Amèrica; el celibato serà netamente OPCIONAL!!!- proclama Andrès Rosillo, leyendo en voz alta dicho pergamino bendecido ante todos los presentes que ahora sì entendìan por què nadie de la cùria de Cartagena habia sido invitado a la inauguraciòn del templete.
Y asì se anùncia oficialmente y se revela ante todo mundo, el plan màs justo, maravilloso, friamente calculado, estudiado, y planificado durante decadas, por el inteligentìsimo, vanguardista, eminentìsimo, y super-adelantado para su època, Andrès Rosillo: El bendecido, iluminado y santificado gran cisma de la iglesia Catòlica Apostòlica Romana en toda Amèrica, y el primero en este exòtico y gigantesco continente dividido en tres y hasta cuatro verdes y azules partes: Sur, Centro, Norte, y Caribe.

El escàndalo, las consecuèncias, y la catàstrofe socio-religiosa son patèticos; pues no se hacen esperar en esta repùblica naciènte donde la libertad de cultos es un completo lìmbo juridico porque nadie absolutamente nadie, puede dar fè o respuesta concreta de si la libertad de cultos es legal, o no es legal; està permitida o no està prohibida. La nueva patria se va enterando poco a poco, a lo largo de los meses, del cisma; incluso algunos acuden a acadèmicos para que les expliquen què significa la palabra CISMA; y otros piensan en su ignorància que podrìa tratarse de una palabra pecaminosa. Los intelectuales y elitistas màs tradicionalistas no lo pueden creèr, y los màs ignorantes no saben exactamente de què se trata esta revoluciòn religiosa tan sui generis y que ha nacido dentro de una mezcla de simplicidad y contundència...Menos es màs...Sencillez es apoteòsis.

Los doce sacerdotes junto con monjas, laicos y demàs feligreses que se unen al cisma y se inscriben tacitamente en la nueva religiòn; asisten al bello y caribeño templete que ha quedado hermoso, en un ambiente tròpico-religioso.
-Tambien en esta nueva iglesia, no existirà la obediencia ciega, porque el hecho de que yo sea obispo, no significa que me las sepa todas; por eso todo serà concertado. Igualmente queda anulada la pobreza de miseria y hambre. Viviremos en austeridad y modèstia, pero sin tener que pasar penùrias, porque nuestro apostolado debe ser austero pero dìgno...Modesto pero sin angùstias

La noticia del cisma continua extendièndose por toda La Gran Colombia causando estupor, verguènza y fùria santa por parte de las altas autoridades eclesiàsticas de la cruda naciòn. Y como siempre ocurre con los cismas religiosos, sin importar en que lugar del mundo sean; los altos jeràrcas, arzobispos y cardenales tratan de ocultarlo, subvalorarlo, y menospreciarlo para que nadie se entere...Pero esta vez el silencio es una farza porque ya de todas partes llegan gentes a Cartagena para conocer en persona al canònigo Rosillo del que tanto se habla; tambien quieren conocer el templete; enterarse còmo es eso de tener un culto diferente al del catolicismo romano; y lo que màs ha llamado la atenciòn: Muchas y muchos quieren conocer, apreciar y leèr por primera vez en sus vidas, las ya atractivas biblias en castellano, y que nadie sabe dònde se fabrican, ya que Andrès y Luz, cuando se les pregunta, se limitan a responder que son fabricadas en el extranjero; aunque estàn tan solo a unas cuadras de la verdadera imprenta que algunos quisieran conocer, aunque sea vieja y desbaratada: La imprenta semidestruìda por el tiempo; del monasterio de Santa Teresa; y que no queda en ningùn paìs extranjero, sino en plena Cartagena de Indias; ya que por esas "santìsimas" paradojas de la vida; la iglesia Catòlica Apostòlica Romana, sin saberlo, està apoyando "imprentamente" al cisma de la nueva iglesia Catòlica Apostòlica Libertaria de Amèrica...Y los dos monjes de aquella imprenta, que parecen como si hubièran hecho voto de silencio, a un altìsimo precio financiado por Andrès Rosillo; claro està; supuestamente con esas caras de inocentes se hacen los desentendidos; a tal punto, que cuando lèen a escondìdas, fragmentos de la biblia en castellano, se limitan a exclamar en susurro...Palabra de Dios, te alabamos Señor.

Pero en semejantes sociedades mojigatas y de doble moral que conforman estas excolònias españolas de la Amèrica Latina, los rechazos incluso violentos, no se han hecho esperar: Al cumplirse el primer año del cisma, el templete de la nueva iglesia Catòlica Apostòlica Libertaria de Amèrica, ha sido apedreàdo, y ha tenido tres conàtos fracasados de incendio; gracias a Dios. La goda sociedad cartagenera es la primera indignada por el cisma; y hasta las altas cùrias de Tunja y Santafè de Bogotà, llegan las "terribles" noticias, cada vez màs tensionàntes, de que el obispo Rosillo ha logrado su objetivo de dividir a la iglesia catòlica, ya que su nueva iglesia cada dìa tiene màs adèptos, asì como detractòres; incluso unas monjas que fueron excomulgadas por la iglesia Catòlica Apostòlica Romana, por haber decidido perder su virginidad y mandar al carajo su celibato, levantandose el habito; son recibidas por Andrès en su nueva iglesia, permitièndoles continuar ser monjas; porque en esta iglesia libertaria, el celibato NO obligatorio, tambien es para las monjas.
La alta cùria Catòlica Apostòlica Romana de Santa Fè y Tunja envìan un arzobispo a Cartagena para que se cerciòre personalmente de la situaciòn y el càos arquidiocesano que ha producido el cisma de Rosillo. La misiva que escribe el anònimo arzobispo para informar a sus superiores, es clara, precìsa, y categòrica...

...Es totalmente evidente...El cisma es una triste realidad; y el obispo Rosillo, junto con sus sacerdotes y monjas se han desligado pecaminosamente de nuestra santa madre iglesia Catòlica Apostòlica Romana. Tampoco les ha importado para nada que yo, todo un arzobispo, y como tal, el màs alto jerarca religioso aquì en Cartagena, estè presente en esta desdichada ciudad del pecado...y de los cismas.
Ha llegado a mi poder, una de las biblias traducidas por Rosillo; del latìn sagrado, al castellano mundano; y aunque tengo que reconocer que es una traducciòn òptima y bien realizada; no es para nada una biblia de caracter santo; porque no està escrita en nuestro latìn santìsimo e idioma de Dios.
El canònigo Andrès Rosillo, ademas de su rebeldìa nata, tambien es impulsado por su sobrina, novia, moza, amancebada, y concubina; todas en una sola mujer de vida alegre y fornicaciòn despilfarrada, llamada Luz de Obando; que no es màs que el diablo disfrazado de reina bella con poder de embrujo. Sì; asì como se los escribo...Este obispo infelizmente libidinoso e incestuòso, ademàs de producir el cisma, tambien ha decidido ser el novio oficial de su propia sobrina; ya que se les vè por la ciudad, tomados de la mano, o de gancho de brazo, como si nada, y sin apenarse en lo absoluto de su apocalìptica situaciòn de amancebamiènto pùblico. Pero en esta Cartagena sin Dios ni ley, nadie hace nada para evitarlo, ya que segùn dicen las autoridades de la nueva repùblica, el nuevo culto religioso creado por Rosillo, y llamado en mala hora dizque, IGLESIA CATÒLICA APOSTÒLICA LIBERTARIA DE AMÈRICA, es una creència supuestamente santa y sagrada, donde el celibato opcional es la regla; y al parecer el incesto tambien.
Asì que la unica forma de acabar con todo esto, es confabulando una gran conspiraciòn confidenciàl y secreta, en contra del obispo Andrès Rosillo, y su descarada sobrina prostituta, belleza endiablada, culpable en gran parte, de este cisma de los mil demònios...

...Es la misiva que con caracter urgente, decide enviar el arzobispo a sus homologos y superiores inmediatos en Tunja y Santafè; anonadado porque nunca jamàs habìa visto un cisma en persona.
Entonces la alta cùria de la Gran Colombia, decide proferir decreto eclesiàstico por el cual, toda persona Catòlica Apostòlica Romana que decida separarse de la iglesia, para ingresar como feligres a la iglesia de Andrès Rosillo; quedarà fulminantemente excomulgada.

-No importa la excomùniòn de curitas maricas, arzobispos, cardenales, y Papas de dudosa reputaciòn. La iglesia Catòlica Apostòlica Libertaria que yo he fundado, no es ese festival malìgno de represiònes y apologìas a los sufrimièntos en que se convirtiò la iglesia Catolica Apostòlica Romana...
La nueva iglesia Catòlica Apostòlica Libertaria de Amèrica es una bendecida apologìa a todas las formas sanas de ser libre sin atropellar al pròjimo; y es una invitaciòn a todas las maneras de ser feliz, y de amar sin mojigaterìas de ninguna indole- declara Andrès a diarios Norteamèricanos, franceses e italianos que han llegado hasta Cartagena para entrevistar a este canònigo del que ya comienza a hablarse en otras latitudes; pero la verdad sea dicha, los escribièntes y periodistas de esta època, no estàn tan interesados en las filosofìas y dogmas de la nueva religiòn, el nuevo culto, y la nueva iglesia; sino que parecen màs bien; interesados en describir al folklòrico y carismàtico canònigo Andrès Rosillo, como un especìmen rebelde pero interesante, que con la complicidad y total apoyo de su escultural e incondicional sobrina, han protagonizado el primer cisma religioso de la historia de Amèrica. Incluso a Luz de Obando, aquellos periodicos extranjeros la estàn describièndo como un ser angelical de belleza arrolladora, ejemplo de glamour, altivez, fina clàse, y virtuosìsmos femeninos insospechados.
La fùria santa aumenta como espùma en las altas cùrias Catòlicas Apostòlicas Romanas de la Gran Colombia...El òdio de los fanàticos y eclesiàsticos catòlicos romanos hacìa el obispo Rosillo y Luz de Obando; es tan irreversible como el mismo cisma.

La noche sabatina de hoy; Andrès se la quiere tomar para estar dedicado unicamente a su amada. Es un placer merecido despues de tantas semanas y meses de trabajo. Es una de esas noches cartageneras romànticas, donde la brisa del mar Caribe refresca tan justamente que no sofoca ni es austèra. Andrès prepara una deliciosa cena ìntima a su preciosa Luz, que se extraña de la celebraciòn y el ambiente de festejo; pues que ella recuerde; hoy no es ninguna fecha especial...pero lo serà.
Andrès toma delicadamente las manos de Luz de Obando convertida con el paso del tiempo, en mujer madura, dama de eterna juventud y perpètua belleza que siempre ha aceptado el transcurrir de los meses y los años con garbo unico y dignidad resplandeciènte; porque ella continùa sièndo igual de sencilla en el fango y en la gloria; igual de iluminada en la oscuridad y la luz; igual de exòtica, sensual, y sexual en la cama...E igual de dama en la calle.

Las òlas del mar ambientan la velada al aire lìbre en la que Andrès atiènde a Luz, como el màs humilde de los enamorados apasionados. Luz rìe ante las actitudes de mal actor que el canònigo asume mientras le sirve y hasta le da de comer, literalmente colocando bocados en los deliciosos y provocativos làbios de Luz; que recibe los manjares que Andrès con sus pulcras manos le da, mientras lo observa con ese amor eterno que ella siempre le tendrà a su adorado canònigo.
La playa solitaria de Cartagena es iluminada con antorchas hermosas como la diosa a la que se està venerando. Estas antorchas estàn ubicadas en pares, formando una bonita calle de honor con petalos de orquìdeas en el piso, simulando un bello tapete violeta. Luz se siente deslumbrada ante tanto agasajo que no se esperaba.
-En mèdio de cada par de antorchas, encontraràs un cofrecito pequeño que tù tendràs que abrir...Y yo me limitarè a acompañarte- dice Andrès en tono juguetòn, extendièndo su mano, que Luz toma para que ambos comienzen a caminar por la antorchada calle de honor. Luz con actitud de picardìa se detiene frente al primer cofrecito y lo àbre.
-Es un atadito de flòres verdecidas- dice Luz desentendida.
-Para que nunca te falte la vida- responde Andrès.
Caminan unos pasos màs y llegan al segundo par de antorchas. Luz àbre el cofrecito.
-Es un abanico- dice ella.
-Para que nunca dejes de suspirar- dice èl.
Continùan avanzando un poco màs hasta detenerse en el tercer par de antorchas. Luz àbre el cofrecito.
-Es una manzana- dice Luz.
-Para que nunca dejes de ser dulce- responde Andrès.
Se desplazan hasta el cuarto par de antorchas. Luz àbre el cofrecito y lee un pedacito de pergamino con una sola frase escrita:
-Sigue siendo mi luz- lee ella.
-Para que nunca dejes de ser mi camino- responde Andrès.
Siguen caminando hasta llegar al quinto par de antorchas. Luz àbre el cofrecito, y rìe.
-Es un tapaojos doble; como para dormir toda una vida- dice ella.
-Para que nunca dejes de soñar- responde el canònigo.
Luz extrañada continùa con esa mezcla de ingenuidad, picardìa, y amor; aunque todavìa no sabe cuàl es la intenciòn de su obispo eternamente enamorado...Llegan hasta el sexto par de antorchas y ella àbre el susodicho cofrecito.
-Es un chal de seda bordado con hilos de oro- exclama Luz asombrada con su voz entrecortada.
-Para que nunca dejes de ser elegante- responde Andrès con la sonrisa màs noble.
El clèrigo continua llevandola del brazo, consintièndo y mimando a su emperatrìz. Llegan hasta el sèptimo par de antorchas. La marquesa àbre el cofrecito.
-Es una pulsera de esmeraldas; que te debiò costar una fortuna- replica Luz estupefacta por la belleza de la joya.
-Para que jamàs dejes de brillar con tu propia estrella- responde Andrès con sus ojos encendidos de amor, mientras se desplazan hasta el octavo cofrecito, que Luz àbre con cierto titubèo, porque ya no se imagina què màs puede ser.
-Es una finìsima botella de champagne, traìda de Frància- dice la gran maja.
-Para que nunca mates la pasiòn- responde el prelado apasionado, a la vez que la conduce al noveno cofrecito que Luz àbre, ahora mirando a Andrès con coqueterìa.
-Es una rosa negra que solamente puede ser traìda de paises demasiado lejanos- dice Luz desconcertada, porque hasta ahora solamente conocìa las rosas negras, a travès de los dibujos de los libros.
-Para que jamàs dejes de amar al mismo hombre; exclusivamente al mismo hombre- dice Andrès con recelo.
Ambos llegan hasta el decimo par de antorchas que contiene un cofrecito, todavìa màs pequeño que los anteriores; es el màs pequeño de todos los cofrecitos; y que Luz àbre con cierta delicadeza, ya que por lo pequeñito se observa fràgil.
-Es un anillo de rubìes- dice Luz asustada por lo fino de la joya. El canònigo obispo Andrès Rosillo con la mirada màs enternecedora, dìgna de el màs entregado de los clèrigos, solamente atina a responder con total seguridad, pero con la voz entrecortada; una sola frase seca, honesta, sincera, y que le sale desde lo màs profundo de todo su ser:
-Para que seas mi esposa.
Luz en silencio con sus penetrantes ojos aguados, extasiada y sin saber que responder inicialmente, no lo puede asimilar tan de inmediato.
El enamorado canònigo, como si fuera un adolescente, toma nervioso y con suavidad la mano derecha de su dueña; y colocandole el anillo en uno de sus dedos, le declara solemnemente...
-En el nombre de Dios Padre; acudièndo al llamado de Jesucristo nuestro Señor; Espìritu Santo que ha descendido para elegirte...¿Aceptas el cargo de, sagradìsima esposa mìa?...
Luz de Obando dejando ir un par de làgrimas de sus ojos; respira profundo, y con el suspiro de su alma derritièndose; conmovedoramente responde...
-Sì; mi canònigo amado...Acepto!- contesta con esa mezcla de firmeza y amor refugiàndose en el abrazo màs amoroso que su abate le brinda en combinaciòn sacra de sublimidad y cariño descomunales; digno cuadro de Miguel Angel para la capilla sixtina. Luego el beso bendecido de la pasiòn.
-Gracias por escogerme, mi canònigo- dice Luz gimièndo.
-Yo te escogì desde que te vì a tus diecisiete años de edad y estabas ya convertida en la màs hermosa dama y la màs divina mujer; cuando lleguè como pàrroco a Simacota. Solamente estaba esperando la bendiciòn de Dios, y ya me llegò; poco màs de treinta años despues, pero nos llegò.
-Y yo te escogì a tì desde ese mismo dìa, cuando llegaste con tu sotana arrugada por el largo viaje desde Santa Fè hasta Simacota. Jamàs te he mirado como sacerdote; jamàs te he apreciàdo como mi tìo. Lo unico que he hecho es amarte como mi hombre.
-Sigues tan hermosa como el primer dìa. Dios escuchò mis ruegos.
-¿Y què le rogabas a Dios?.
-Que nunca me tocara verte envejecer; para asì poderte mirar siempre a los ojos, con tu belleza eterna. Pareces de quince mi emperatriz hermosa.
-Pues tengo que decirte mi clèrigo lindo, que nuestro infinito amor superò la barrera del tiempo, porque tù ya tienes sesenta y dos años de edad; y yo ya tengo cuarenta y nueve- dice Luz con la certeza de la mujer a la que nunca le pasan los años; o si le pasan; debe ser que el exceso de amor no permite que se le noten.
-Y si lo que tù quieres mi Andrès Rosillo; es que continuèmos de aquì en adelante como marido y mujer hasta que Dios disponga; entonces me siento infinitamente halagada de que nuestro Todopoderoso, me haya escogido como tu màs honesta bendiciòn...
-Y mi màs sagrada virtud.
-Primero hiciste el cisma; y ahora te vas a casar con tu sobrina. ¿Te imaginas el escàndalo que vamos a tener que afrontar?- pregunta Luz con risa nerviosa.
-A esta edad; ya no me importan los escàndalos; porque si me repùdian; los brazos de mi Luz de Obando; de mi ESPOSA Luz de Obando, seràn mi refùgio; asì como desde siempre has sido mi divino càliz sagrado- termina de decir Andrès, cuando ambos se besan con el beso consistòrio màs sublime, apasionado y vino dulce de àngeles y arcàngeles que quitan el pecado del mundo, para dar paso al amor libre y puro.
Luego Andrès grita feliz...
-Muchachos: Cometerèmos matrimonio!!!.
Y de inmediato, como gran sorpresa para Luz; de todos los rincones de la bella playa donde se encuentran; de todas partes aparecen mujeres y hombres, cargando cada uno, soberano tambor; y al mismo tiempo que tocan bullerengues y estribillos de cumbias; todas y todos cantan con prodigiòsas voces mientras rodean a Luz y Andrès que felices en abrazo complice disfrutan y comienzan a bailar esta caribeña, original, y tamborata serenata de cànticos de fiesta en una noche despejada con la brisa que refresca la preciosa melena de Luz de Obando como marquesa del tròpico lucièndo orgullosa su anillo de compromiso en muestra del amor màs labrado, mejor cuidado, y dedicadamente sembrado, por el canònigo màs enamorado que la iglesia catòlica haya tenido en toda su historia. Treinta años de amor clandestino, que apenas hasta hoy se hacen evidentes y pùblicos; sin que importe el què diràn; sin amedrentarse por los escàndalos; sin intimidarse por las mojigaterìas putrefactas de la fètida falsa moral; sin tenerle miedo a que el mundo se les venga encima y se los trague vivos; pero sobre todo, mandando el endemoniàdo y anticristiano celibato, a la màs reverendìsima mierda...En el nombre de Dios padre.
-Esta serenata y esta fiesta de lamparata cartagenera, son para tì, mi amor- le dice Andrès a Luz.
-No señor!...Esta fiesta y esta serenata son para nosotros dos; como culto sagrado al amor de Dios; santìsima bendiciòn para tì, y para mì; mi guapo canònigo- corrige Luz apretandole a Andrès las mejillas mientras le estampilla en la boca el beso màs excitante de diosa.
La fiesta es celebrada tambien por los doce sacerdotes con que Rosillo ha realizado el cisma; y los primeros feligreses que disfrutan de esta fiesta al amor de pareja inspirado en un cura tan humano como el màs sencillo de los mortales; y la iglesia de amor, santa lujùria, sexo consagrado, parabola de eròtica samaritana, y fornicaciòn bendecida: Luz de Obando.

El jolgòrio ha durado hasta el amanecer del dìa siguiènte. Luz y Andrès han caìdo enamoradamente rendidos en la orilla de la playa donde han decidido quedarse a dormir abrazaditos y sin que nada ni nadie los perturbe; ya que en la playa desierta donde los dos duermen mimandosen mutuamente, son apenas, alrededor de las cinco de la mañana.

En el transcurso del dìa, algunos tradicionalistas de la ciudad se han escandalizado con la noticia del matrimonio del rebelde obispo; y nada menos que con su propia sobrina. Las mujeres màs godas, gordas y fèas, tratan de no pasar ni siquiera por el frente del templete de la iglesia del cisma; y a quienes les toca pasar por obligaciòn para trasladarse a otra parte, lo hacen con recelo y persignandosen una y otra vez para que no se les vaya a contagiar tanto aire libertario y vanguardista. Ni siquiera la sociedad màs seudomoralista cartagenera lo puede creèr; y aunque acuden a las autoridades civiles y militares de la ciudad; nadie se atreve a hacer nada de frente, ni contra el canònigo Rosillo, ni contra su matrimonio que se avecina, ni contra su altiva sobrina, ni contra la iglesia del cisma, como le dicen coloquialmente a dicho templete. Y nadie se atreve a hacer nada; por dos cosas muy elementales que han puesto en jaque a las autoridades màs competentes y a los juristas màs destacados de esta època:
La primera; que nadie sabe si un obispo que ha realizado un cisma de la unica iglesia que supuestamente existìa; tenga todavìa el "poder màgico" de excomulgar a alguien. O si ese "poder màgico" desapareciò en el momento de realizar el cisma.
Y la segunda encrucijada; es que todavìa nadie da razòn de si en la nueva Repùblica de la Gran Colombia; existe la libertad de cultos, o no existe...Y lo que es peòr...En esta patria naciènte, la mayorìa no tienen ni la màs remota idea de què carajos es un cisma; o què es eso de la libertad de cultos; incluso los màs ingènuos llegan a creèr que eso de la libertad de cultos podrìa ser un remedio para el "mal de tripa".
Porque no hay ninguna duda; la revoluciòn eclasiàstica que està protagonizando Andrès Rosillo y que ya traspasa las fronteras, no tiene marcha atràs ni derecho al cobarde arrepentimiènto; aunque el cisma haya quedado en un segundo plano de importancia, debido al ambiente socio-politico de estos libertarios y revoltosos años, donde todo mundo quiere ser diferente a su manera; gracias a Dios.
Los òdios mùtuos entre el presidente de la repùblica, Simòn Bolìvar, apodado por sus enemigos santanderistas como "Longanizo", por su delgadez y largo cuello...Y el vicepresidente de la misma repùblica, Francisco de Paula Santander, apodado por sus enemigos bolivaristas como "Casandro", por querer excluir del poder a todo mundo, hasta que èl logre ser presidente aunque sea de manera oportunista; son entre Bolivar y Santander, òdios mùtuos patèticos, enfermizos, malìgnos, irreversibles, pero sobre-todo sanguinàrios y funestos para el futuro inmediato y lejano de esta naciòn que apenas da sus primeros pasitos como naciòn.
En lo unico que Bolìvar y Santander coinciden, ademas del òdio correspondido de lado y lado; es en que ambos son indiscutiblemente, masònes; aunque ambos asistan a distintas sectas secretas de la lògia, pero masònes al fin y al cabo...Y como buenos miembros de la masonerìa; el cisma catòlico que està realizando el canònigo Rosillo en Cartagena; por màs de que sea el primer cisma catòlico en la historia de Amèrica; la verdad sea dicha; a los masònes, incluìdos Bolìvar y Santander, el cisma catòlico les importa cada dìa màs, un santìsimo culo.
Despues de ese fin de semana, el comandante militar de Cartagena, coronel Gustavo Nuñez, logra terciar entre el canònigo Rosillo obispo de la nueva iglesia Catòlica Apostòlica Libertaria de Amèrica; y el arzobispo de Cartagena, de la vieja iglesia Catòlica Apostòlica Romana, para una reuniòn de conciliaciòn, llamando al orden eclesiàstico, y respeto entre ambas iglesias. El coronel Nuñez, muy diplomàtico, no toma partido por ninguna de las dos iglesias; y no logra que la reuniòn se haga ni en el arzobispado de la ciudad como lo deseàba el arzobispo; ni en el templete del cisma como lo deseàba el obispo Rosillo; entonces finalmente la tensa y corta reuniòn se realiza en el despacho militar del coronel Nuñez.
En la cabecera de la mesa està el coronel con suspiros en los que se pregunta a sì mismo: "¿Señor, por què me has abandonado en este arbitramento; si tù sabes que escasamente voy a misa cuando mi mujer me obliga?".
Y en cada costado de la mesa, estàn frente a frente, el arzobispo de la ciudad, y el canònigo rebelde.
-Usted sabe obispo Rosillo; que siempre ha existido y existirà, unica y exclusivamente, una iglesia verdadera: La Catòlica Apostòlica Romana- dice con severidad el arzobispo. A lo que Andrès Rosillo interrumpe con fùria...
-Escucheme bien arzobispo; a mì no me venga a hablar de iglesias verdaderas porque entonces tendrìa que concluìr que la iglesia Catòlica Apostòlica Libertaria de Amèrica es una iglesia màs verdadera, màs transparente, màs sincera, y màs honesta que la suya.
-Sepa que toda la informaciòn del cisma que usted ha provocado junto con los datos de su aberrante matrimonio que piensa realizar con su sobrina, ya salieron en historial sellado, en barco, rumbo a Roma, para que santidad el Papa lo excomulgue in sofacto.
-¿Y para què se tomaron la molèstia?...Si yo mismo me autoexcomulguè del catolicismo romano; y desde hace màs de un año, estoy comulgando sagradamente todas las semanas en la iglesia Catòlica Apostòlica Libertaria.
-Esa comuniòn no es sagrada.
-Pues sì lo es arzobispo; y es hasta màs sagrada que la comuniòn de su iglesia retrogada, ultragoda, estancada en el tiempo, y satanicamente cèlibe...Y para que lo sepa de una vez...¿Sabe quièn me da mi màs sagrada comuniòn?...La mujer con la que me voy a casar, Luz de Obando; porque en mi iglesia, hablar de una mujer no es pecado. Por lo menos ya tengo màs autoridad moral para hablar de matrimonio y familia que usted, que no tiene ni la màs remota idea de lo que es estar perdidamente enamorado de la obra humana màs hermosa de Dios sobre la faz de la Tierra: La mujer.
-La santa madre iglesia Catòlica Apostòlica Romana, no reconocerà jamàs a su iglesia, obispo Rosillo.
-Que coincidència, ya tampoco volverè jamàs a reconocer la iglesia de ustedes; y le reafirmo para que se lo diga a sus superiores de dudosa hombrìa, arzobispo: Mi separaciòn del catolicismo romano es definitiva; totalmente definitiva. Es màs; lo invito a que deje su arzobispado y se una a la iglesia que he fundado, donde el amor hombre-mujer no està prohibido, ni es pecado.
-Usted no se saldrà con la suya, canònigo Rosillo.
-Entonces usted tampoco arzobispo, porque quiero dejarle una cosa muy en claro: En la nueva iglesia Catòlica Apostòlica Libertaria de Amèrica, no reconocemos ni reconoceremos jamàs la autoridad del Papa de Roma. Asì que haga de cuenta que yo soy el Papa de la nueva iglesia Catòlica Apostòlica Libertaria de Roma; y si usted o su enferma iglesia de celibato, dictadura de prohibiciònes me lo quieren impedir de la forma que sea, me avisan, para darme el gran placer de arrojarles carroña en la cara; que es lo que siempre he querido hacer con jerarcas maricas, sobèrbios y petulantes como usted...Ah!, y quedan invitados a mi matrimonio, arzobispo, coronel, serà un placer atenderlos; y no se les olvide llevar regalo. Oportunamente les dirè la fecha. Coronel Nuñez, le agradezco su amabilidad para concretar esta primera y ùltima reuniòn con la iglesia Catòlica Apostòlica Romana de la cual ya me divorciè para siempre, gracias a Dios. Y que precisamente ese mismo Dios lo colme de bendiciònes y de por lo menos una mujer hermosa de la que usted se enamore; arzobispito.
-Màs bien que Dios lo bendiga a usted Rosillo y a su pecadora sobrina; porque usted no sabe lo que significa tener de enemiga a la iglesia Catòlica Apostòlica Romana- sentència el arzobispo ante la mirada retadora de Andrès que observandolo por encima del hombro, tambien le sentencia al arzobispo...
-Pues tal parece que en cuestiòn de ignorància estamos iguales arzobispo de Cartagena; porque usted tampoco sabe lo que significa tener como gran enemiga a la iglesia Catòlica Apostòlica Libertaria de Amèrica.
-Eso lo veremos obispo Rosillo.
-Claro que lo veremos arzobispo...Porque quièn cree usted que atraerà màs feligreses?...El catolismo romano tratando de predicar la biblia en un idioma latìn que no se habla en estas tierras; y prohibièndo el sagrado derecho a ser feliz?...O el catolicismo libertario de Amèrica, que quiere divulgar el mensaje en el idioma natal de cada pueblo, en este caso con bìblias en castellano con traducciòn mìa; y permitièndo que cada quien tenga la sagrada libertad de ser feliz como le dè la gana?- pregunta Andrès levantandose de su silla y marchandose tranquilamente ante la actitud de òdio silencioso del arzobispo que por poco arroja humo por la orejas, de su alma envenenada de ìra como un toro salvaje; y òdio contra Rosillo...Màs el silencio neutral del coronel Nuñez, que ha estado principalmente pendiènte de que obispo y arzobispo, no se fueran a los puños.

"El obispo catòlico que ha realizado el primer cisma de Amèrica...Por amor"; es el titular de el unico periodiquito de el Caribe Grancolombiano.
"Obispo rebelde se casarà con preciosa sobrina en su propia iglesia fundada"; titula un periodico de Tunja.
"Un tal Andrès Rosillo, obispo de la Gran Colombia, divide a la iglesia para terminar con celibato"; dice en Santafè de Bogotà, el periodico que dejò como legado, Francisco Josè de Caldas, hace màs de una decada.
"Presidente de la repùblica, Simòn Bolìvar, afirma con una sonrisa que Andrès Rosillo es el Martìn Lutero de Amèrica"; es el titular de un rùstico periodico de Caracas.
"El canònigo Andrès Rosillo desconoce autoridad del Papa"; dice otro diario de Santafè.
"El primer cisma religioso de las Amèricas es culpa de un neogranadino excomunero, luchador de las libertades"; titula el unico diario de El Socorro, que siempre se publica en una sòla pàgina.
"Doña Luz de Obando, casada en primeras nùpcias con don Francisco Rangel; es dama de bien, belleza de alcùrnia, y la mujer del cura...En Cartagena"; pregona una y otra vez durante cuatro dìas, el muchacho extentor sensacionalista y exclusivo mèdio de comunicaciòn de la tierra natal de Luz de Obando; Simacota. Y quien desee ampliaciòn de esta informaciòn, debe pagar una moneda o morrocota al muchacho extentor, para la sèria ampliaciòn del chisme; ya que los extentores son los unicos mèdios orales "masivos" de comunicaciòn en este siglo diecinueve; y el chisme tambien necesita financiaciòn; asì sea para anunciar a la supuesta puta del pueblo, o a la iglesia de la esquina.

Esos y otros titulares han sido la manera como los precàrios periodicos de esta època han mostrado nacional y tambien internacionalmente durante todos estos meses y meses, el cisma de Andrès. Y no hay duda alguna en el registro para la historia: El primer cisma del catolicìsmo en toda la historia de las Amèricas; ha sido por el màs puro e incondicional amor a mujer maravillosa, impetuosa, sencilla, elegante, glamourosa, y publicamente tìmida. Porque las unicas dos fuerzas que mueven a la humanidad son: EL AMOR...Y...EL ÒDIO. Los demàs pretextos para mover al mundo son farzas que se camuflan en una de las dos opciònes...O la luz del amor...O la oscuridad del òdio.

Sin embargo las limosnas de los feligreses de la nueva iglesia son totalmente miserables e irrisòrias; Cartagena es una ciudad mayoritariamente pobre; por lo que Andrès Rosillo y Luz de Obando ven como unica soluciòn para que el cisma se mantenga, ya que està estrictamente prohibido claudicar...Entonces la soluciòn financièra tiene todo que ver con la santìsima alcoholizaciòn: Se reactiva la industria clandestina de la producciòn, tràfico ilegal, y distribuciòn escondida de, LAS ONCE: A G U A R D I E N T E...Que todavìa continua prohibido en la Gran Colombia.
Entonces junto con Luz y los doce sacerdotes, Andrès monta esta vez un discreto pero grande alambìque en la zona trasera del templete. Revela la deliciosa fòrmula a sus doce "apòstoles"; y la forma de comercializar camufladamente la "bebida del diablo", de manera que las autoridades no se den cuenta. Igualmente se monta una fàbrica de jugos y sorbetes de frutas, que es la tradicional pantomìma para disimular la fabricaciòn de la màgica y alucinante bebida. Asì que despues de màs de dos decadas; Andrès y Luz vuelven a fabricar aguardiente, con la complicidad de los doce sacerdotes que aprenden a fabricar dicho trago con gran dedicaciòn, higiene, y pulcritud...Motivos por los cuales Andrès jamàs recibiò, ni recibirà queja alguna de su exquisito aguardiente.
La alta sociedad es la que se convierte en el gran cliente clandestino de tan magna industria licorera ricamente prohibida...Pero que sontendrà en el futuro inmediato la nueva iglesia del cisma.
El dìa que comienza a funcionar el alambìque; los doce sacerdotes y Andrès rien a carcajadas ante las murmuradas palabras de inauguraciòn de Luz de Obando, que en voz muy baja afirma...
-Si Jesucristo convirtiò el agua en vino...Por què Andrès Rosillo no va a convertir el hermoso mar Caribe de Cartagena, en aguardiènte?.
Pero se rumora discretamente que esta vez el alambique de aguardiente del canònigo tendrà un fuerte y clandestino rival: El alambique escondido en el patio trasero de un convento impenetrable...Ron de color blanco cristalino, de fabricaciòn y comercializaciòn prohibida tambien; afable y picantico ron blanco; que segùn se rumora, es fabricado y comercializado a escondidas, por las monjitas "inocentes" del convento de Santa Clara de Cartagena. Dicen que el exquisito ron blanco de las monjas Clarisas de esta època en la ciudad amurallada, es tan afrodisiaco como el aguardiente de la iglesia del cisma del canònigo Rosillo. Fuerte competencia; porque estas sociedades caribeñas, a veces prefieren màs el prohibido ron blanco, que el prohibido aguardiente. Aunque a la final se vende el que la necesidad de poner a bailar la mente, aparezca primero.
Andrès no tiene ningùn otro recurso de financiaciòn, en vista de que la alta cùria Catòlica Apostòlica Romana de la Gran Colombia, ha anulado de tajo, todo sueldo, honoràrios, e ingresos, para el obispo rebelde culpable del cisma, al que se le unen nuevos sacerdotes, tambien se le unen algunas monjas con gran vocaciòn, pero en desacuerdo con el celibato y las dictaduras dogmàticas del catolicìsmo romano. Monjas, sacerdotes, fràiles, novìcias, làicos, y feligreses comunes y corrientes, se unen cada vez en mayor cantidad, agrandando asì el bendecido y siempre afortunado quebrantamiènto de la unidad catòlica en las tres Amèricas; aunque la verdad sea dicha; una gran unidad Catòlica Apostòlica Romana en toda Amèrica, como una sòla hermandad religiosa monolìtica, jamàs existiò, porque las vanidades y los ègos malìgnos de Papas, cardenales, y arzobispos nunca lo permitieron en ninguno de los cinco continentes. Las putas santas estàn llenas de falsas humildades, y saturadas de altos jerarcas de eminentìsimas mierdas.

La iglesia Catòlica Apostòlica Romana sigue perdièndo adeptos en la Gran Colombia; y eso continua producièndo òdio santo contra Rosillo y su iglesia.
-El obispo contestàrio y protestante no luterano, Andrès Rosillo, ha dividido magistralmente a la iglesia y se casarà con su propia sobrina- se dice con picardìa y sonrojo, entre los corrillos y comidillas màs rimbombantes y afamados de la naciènte patria...Junto con los demàs chismes de faldas de las sociedades altas, mèdias, y bajas en los que tambien salen a relucir, todo lo que se tenga que decir, confesar, sincerar, blasfemar, y afirmar deshonesta y honestamente, sobre los amorìos actuàles entre Simòn Bolìvar y Bernardina Ibàñez, aunque Bolìvar haya sido primero amante de la hermana de Bernardina, Nicolasa Ibàñez; y que obligatoriamente estàn ligados a los amorìos actuàles de Francisco de Paula Santander y Nicolasa Ibàñez, aunque Santander haya sido primero amante de la hermana de Nicolasa, Bernardina Ibàñez. Porque Bolìvar y Santander nunca se pudièron poner de acuerdo para intercambiar ideologìas polìticas en bien de la Gran Colombia; pero en cambio, Bolìvar y Santander en lo que sì se pudièron poner de acuerdo a la perfecciòn y sin ni siquiera haberselo propuesto; fue en intercambiar amorosa, eròtica, sensuàl, y sexualmente, a sus respectivas hermosas amantes: Las preciosìsimas, siempre deseàbles y apetecidas hermanas Ibàñez...Y felices los cuatro!.
Todo esto y mucho màs, forma parte de la gran industria pluscuanuniversal del chisme; la segunda industria màs importante de este siglo diecinueve...Claro està; despues de las industrias clandestinas de las santìsimas alcoholizaciònes de los cinco continentes; o casi que a la par; porque chisme sin trago, es chisme seco y a mèdias; ya que por lo general, los chismes son creados por los hombres; pero popularizados y difundidos arrolladoramente por las mujeres. No es palabra de Dios, pero ojalà lo fuera...

Te alabamos Señor!.

El matrimonio a realizarse dentro de ocho meses, entre Luz y Andrès, es comentario de moda en todos los cocteles y festìnes; y hasta motivo de burla contra la iglesia tradicional, por parte de los màs irreverentes, intelectuàles, e incrèdulos, en toda la Gran Colombia. Incluso ha llegado a oìdos del amargado, aguafiestas, y obsesivo del honor, Francisco Rangel; primer esposo de Luz. El abandonado, frustrado, y deshonrado Francisco estalla en còlera.
-Ese maldito cura podrà fundar todas las iglesias que quiera; pero jamàs se casarà con mi puta esposa; que por màs puta que siga siendo, esa infeliz todavìa me debe mi honor; porque tambien sigue siendo mi esposa legìtima- vocifera delirante e iracundo Francisco mientras destroza lo poco que queda de su arruinada hacienda; ya que en la busqueda de honor y justicia, y en fracasados negòcios ha perdido hasta ahora el ochenta por ciento de su otròra poderosa fortuna. Sin embargo en esas palabras de Rangel, hay algo de cierto...El divorcio entre Luz y èl quedò pendiènte en un lìmbo jurìdico del que nadie da razòn...Y hasta un abogado tan ilustre como Andrès Rosillo, lo ha dado por vìa de hecho; debido a que en esta repùblica naciènte, son tantos los lìmbos jurìdicos; que tardaràn decadas en el empalme judicial; y eso, si se encuentran en el camino con alguna exautoridad española que les haga el favor del empalme...Porque cuando muere una colònia, para dar paso a una genuìna naciòn; los vacìos jurìdicos son tantos; que los dirigentes no los pueden solucionar de inmediato, porque primero hay que solucionar la polìtica; despues hay que solucionar la politiquerìa; despues hay que solucionar la burocràcia; despues hay que solucionar las riquezas; despues hay que solucionar la comida...y despues, si alguièn se acuerda, entonces ahì sì habrà que solucionar los lìmbos jurìdicos y los demàs vacìos.

El obispo Andrès Rosillo, junto con sus sacerdotes del cisma; y las màs eminentes monjas que se han unido a su iglesia, se reunen durante vàrias semanas, a puerta cerrada, para redactar los estatùtos de base de la nueva iglesia Catòlica Apostòlica Libertaria de Amèrica.
Luz de Obando sentada siempre a la derecha del padre Rosillo, sirvièndole de secretaria, asistente, y sobretodo, apoyo incondicional y permanente para todo; aunque tambien ella sabe frenar y apretar la rièndas de su obispo, cuando èste intenta desbocarse con tanta modernidad.
Luz, las monjas, y las feligreses màs inteligentes e ilustres, demuestran una vez màs en la historia universal, que la participaciòn de las mujeres en todo cisma habido y por haber, siempre serà fundamental; porque nunca podrà realizarse cismas de ninguna creència sin la presencia de la mujer. Sin mujeres, jamàs habrà cismas positivos y de verdadera evoluciòn espiritual...En todo cisma verdadero, la mujer siempre serà, el verdadero poder detràs del tròno.

Despues de muchas reuniònes y sanas discusiònes; todo presidido siempre por Andrès; los primeros estatutos y leyes de la nueva iglesia Catòlica Apostòlica Libertaria de Amèrica, quedan de la siguiente manera:

Primero: En el nombre de Dios Padre. Todo lo que suceda, acontezca, se diga, se escuche, se promulgue, se reserve; y todo lo que ocurra y todo lo que no ocurra. Todo lo que pase y no pase en la IGLESIA CATÒLICA APOSTÒLICA LIBERTARIA DE AMÈRICA; siempre serà en el nombre de Dios Padre; acudièndo al llamado de Jesucristo nuestro Señor; y el Espìritu Santo descendièndo siempre sobre nosotros.

Segundo: El màximo jerarca de la iglesia Catòlica Apostòlica Libertaria de Amèrica, es su fundador y gestor: El Canònigo Obispo Andrès Rosillo, quièn ha rechazado irrevocablemente para èl y sus sucesores, investiduras de infalibilidad o tìtulos de Santidad. El obispo Rosillo tan solo ha aceptado que el màximo jerarca sea arzobispo o cardenal. Y como tal su reverència Andrès Rosillo, deberà ser ascendido a Arzobispo en ceremònia pròxima.
A la muerte de su reverència Andrès Rosillo, su sucesor serà elegido en sagrado concìlio entre las religiosas y religiosos de esta iglesia.

Tercero: En esta iglesia Catòlica Apostòlica Libertaria de Amèrica, mujeres y hombres tendràn exactamente igual valor jerarquico, social y feligres...Por consiguiente las mujeres tambien podràn ser sacerdotisas cumplièndo igual pensum que sus homologos sacerdotes:
Ocho años de estudios teològicos, filosòficos, linguisticos, sociales y vocacionales para todas y todos lo que deseèn convertirse en sacerdotisas o sacerdotes de nuestra nueva iglesia. Por consiguiente tambien las sacerdotisas podràn aspirar a reemplazar a nuestro màximo jerarca Andrès Rosillo; ya sea por renùncia personal de èl, o por fallecimiènto.

Cuarto: Todos los libros de la bìblia, tanto en su Antiguo y Nuevo Testamentos, prevaleceràn por ahora, sin modificaciònes; y a futuro cualquier modificaciòn deberà realizarse en armonioso concìlio. Las unicas modificaciònes permitidas que podràn hacerse sin permiso alguno; seràn las traducciònes del latìn al castellano, que se consideren mejores que la gran traducciòn total de la bìblia que realizò su reverència Andrès Rosillo durante màs de quince años.

Quinto: La iglesia Catòlica Apostòlica Libertaria de Amèrica, nunca jamas tendrà acatamiènto alguno, obediència o subordinaciòn con la iglesia Catòlica Apostòlica Romana; ni con ninguna otra iglesia, creencia, religiòn, dogmas, y libros sagrados. La iglesia Catòlica Apostòlica Libertaria de Amèrica, es una iglesia completamente libre, autonoma, soberana, indepèndiente, y autodeterminante...Por consiguiente quedan totalmente abolidos los votos de castidad, pobreza y obediència.

Sexto: En esta iglesia queda totalmente abolido el celibato obligatòrio para sus sacerdotes, monjas. y sacerdotisas. Sacerdotes, monjas, y sacerdotisas, de manera opcional, podràn tener noviazgo, matrimonio, concubinato, y toda relaciòn monògama hombre-mujer; mujer-hombre.
Sèptimo: No se permite la promiscuidad. Y en caso de relaciònes pederastas, el involucrado o involucrada, deberà responder ante la justicia ordinaria porque no tendrà protecciòn de esta iglesia, y serà expulsado para siempre inmediatamente, de la iglesia Catòlica Apostòlica Libertaria.

Octavo: La iglesia Catòlica Apostòlica Libertaria de Amèrica tiene como bases fundamentales: La felicidad y el amor en el nombre de Dios...Por consiguiènte, en esta iglesia las apologìas a sufrimièntos o sacrifìcios quedan abolidos; ya que en esta nueva iglesia; sufrimientos y sacrifìcios siempre seràn considerados como imposiciònes dictatoriales de plagas nefastas que quedan permanentemente excluìdas de esta iglesia Catòlica Apostòlica Libertaria de Amèrica; asì como tambien jamàs podràn pertenecer a nuestra iglesia, LOS VERDADEROS ANTICRISTOS: LOS FANÀTICOS.
FANATICOS DE CUALQUIER INDOLE Y FANÀTICOS DE CUALQUIER DENOMINACIÒN, CREÈNCIA, IGLESIA, RELIGIÒN, LIBRO SAGRADO, Y TODA CLASE DE FANÀTICOS QUEDAN TERMINANTEMENTE EXCLUÌDOS Y PROHIBIDOS EN NUESTRA IGLESIA...PORQUE TODO FANATISMO, INCLUIDOS LA FANATISMOS A DIOS, NUNCA VIENEN DE LA LUZ...TODO FANATISMO, INCLUÌDO EL FANATISMO AL DIOS DE CADA QUIEN, SIEMPRE VENDRÀ DE LA OSCURIDAD.

Noveno: Aquì lo bueno dejarà de ser pecado, y lo malo dejarà de ser obligatorio sacrificio, o prueba enviada, por un Dios que no necesita probar nada, porque conoce perfectamente a todos y cada uno de sus hijos. Asì que la felicidad dejarà de ser prohibida, porque lo primero que en la iglesia Catòlica Apostòlica Libertaria de Amèrica no se permitirà rotundamente serà...Prohibida la infelicidad; prohibidos los sufrimièntos; prohibidos los sacrifìcios.

Decimo: Un buen Catòlico Apostòlico Libertario deberà siempre ser humilde, pero jamàs humillado. Deberà ser siempre modesto, pero jamàs con falsa humildad. Deberà ser siempre feliz y disciplinado, pero jamàs amargado ni represivo. Deberà siempre llevar una vida sencilla y comoda; pero jamàs obstentosa, o miserable.

Onceavo: En la iglesia Catòlica Apostòlica Libertaria de Amèrica, queda totalmente abolido, el rito tridentino para la misa. Es decir, en las misas y demàs cultos de esta nueva iglesia, quien ofìcie la misa, lo harà de frente a sus feligreses, y en el idioma natal de la regiòn o naciòn donde se oficie la respectiva ceremònia religiosa; en este caso especìfico de Cartagena y el resto de la Gran Colombia, idioma castellano. Asì que nunca jamàs deberà realizarse como se hace en el catolicismo romano: De espaldas al pùblico y en latìn.

Tambien quedan abolidos estrictamente, la petulància, la antipatìa, la arrogància, y la soberbia, principalmente para todas, todos y cada uno de los jerarcas religiosos Catòlicos Apostòlicos Libertarios.

Dosceavo: En esta nueva iglesia Catòlica Apostòlica Libertaria, predominaràn siempre las màs altas evoluciònes espirituàles, y la màs iluminada ESPIRITUALIDAD, infinitamente por encima de toda religiòn, iglesia, libro sagrado, o dogma.

Igualmente como todo es movimiènto, rotaciòn, y evoluciòn eternos; estos estatùtos siempre seràn suceptibles de ser modificados y aumentados...En el nombre de Dios Padre.

Con estos puntos, se inicia el còdigo de estatùtos y leyes de la iglesia Catòlica Apostòlica Libertaria de Amèrica; e inmediatamente son divulgados al mayor nùmero de rincones de la patria, en papeles escritos con letra de estilo para que todo mundo pueda leèrlos sin problema.

Los altos jerarcas antipàticos, soberbios, arrogantes, e hijueputamente petulàntes de la iglesia Catòlica Apostòlica Romana en la Gran Colombia; vuelven a reventar en ìra y òdio santos, al enterarse de la promulgaciòn de estos estatùtos.
-Maldito Andrès Rosillo!...Maldita ramera Luz de Obando; de que la pagan, la pagan!- maldice el arzobispo de Santafè mientras lee las misivas que ha recibido por correo, de el arzobispo de Cartagena, semanas despues cuando le llegan las misivas que le envian desde la ciudad heròica, notificandole los estatùtos de la nueva iglesia del canònigo Rosillo, que continua atrayendo màs simpatizantes y curiosos.

En Cartagena de Indias, continuan los preparativos de la boda de Luz y Andrès. Contrario a lo que se podrìa pensar; serà una boda discreta, sin presunciònes ni grandes lujos. Cero obstentaciònes. Y como debido al escàndalo, han sido amenazados de pedrèas y nuevos conàtos de incendio, entonces a la tan esperada boda no se le harà pùblica, ni la fecha, ni la hora de su realizaciòn...Aunque todavìa falten unos buenos meses.

El credo con el que Andrès ha dividido al catolicismo romano, es una iglesia que tambien se ha convertido en refùgio de los pobres, y escondite de esclàvos fugados de sus àmos, a los que Andrès con el apoyo de Luz y los demàs sacerdotes, evangelizan y esconden en el pueblito llamado San Basilio de Palenque, donde no existe autoridad esclavista que se atreva a entrar, porque sabe que no saldrìa viva de allì. En San Basilio de Palenque, los àmos y esclavistas podrìan ser asesinados impunemente, porque no se puede olvidar que en ese pueblito de extrema miseria, la comunidad negra fue la primera en la Amèrica hispana, en declarar su independencia y libertad.

-¿Por què Simòn Bolìvar no ha decretado la aboliciòn de la esclavitud; y la libertad para todos los negros?- pregunta extrañado Andrès Rosillo, cada vez que tiene que brindar escondite a algùn esclavo fugado...-¿Acaso el presidente Simòn Bolìvar olvida, que èl mismo cuando naciò, fue amamantado por nodriza negra, y practicamente en su infància fue criàdo por esclàvos?...Si hasta dicen que Bolìvar dejò de ser virgen, gracias a una esclàva de espectacular belleza negra- son los interrogantes de el canònigo que ni èl ni la historia recibiràn jamàs respuesta; porque Bolìvar no serà el escogìdo por el destino pàtrio, para abolir la esclavitud.
Ni Simòn Bolìvar, ni el clèrigo, ni nadie de esta època imagina, que habrà que seguir esperando màs de treinta y cinco años para que comienze la aboliciòn de la esclavitud en esta parte del mundo; cuando un tal Josè Hilario Lòpez en calidad de presidente de la repùblica, la decrete.

En la iglesia Catòlica Apostòlica Libertaria de Amèrica se invita a hombres solteros y casados; al igual que mujeres solteras y casadas a que se conviertan en sacerdotes y sacerdotisas respectivamente. La gente ha asimilado el cisma con cierta extrañeza, ya que la mayorìa no comprende todavìa en su totalidad, las dimensiònes del mismo.

Pero con el paso de los dìas; Andrès es prevenido por el padre Sebastiano Mùtis, del problema jurìdico que se le puede venir encima; porque en este momento nadie en la Gran Colombia, puedar dar fè, de cuàl es el verdadero estado civil jurìdico de Luz de Obando; por lo que Luz y Andrès toman una decisiòn inevitable: La boda deberà aplazarse unos meses màs, mientras el canònigo Rosillo averìgua si legalmente puede o no, casarse con su resplandor de arcàngel.
En las semanas posteriores Andrès indaga a travès de cartas con excompañeros de estudios del Colegio Mayor del Rosario, radicados en Santafè, para que lo actualizen juridicamente; mientras que en Cartagena de Indias se presentan en la iglesia Catòlica Apostòlica Libertaria de Amèrica, la hermana Sor Manuela de la Consolata y el teniente Miguel Torca, con la intenciòn de convertirse, ellos sì, en el primer matrimonio que se realizarà en esta nueva iglesia. Sor Manuela de la Consolata, monja bella y de lindo cuerpo, pertenecìa a la congregaciòn de las Hermanas de Santa Teresa de Jesùs, la judìa conversa màs famosa y santa del catolicìsmo apostòlico romano. Pero cuando Andrès Rosillo fundò su propia iglesia, Sor Manuela decidiò dimitir y renunciar a su comunidad religiosa, renunciar al catolicìsmo romano, e ingresar al catolicìsmo libertario de Rosillo; para de esa manera unirse al cisma y exorcisar asì todos esos remordimièntos de consciència que le producìan la clandestinidad de su honesto, eròtico y amoroso romance que se hizo pùblico con la bendiciòn del obispo Rosillo, y sin necesidad de que ella tenga que dejar de ser monja...Lo contrario; sor Manuela continuarà sièndo monja de acuerdo a su natal vocaciòn; pero ahora con màs sinceridad, autenticidad, y ahìnco. Y el teniente Miguel Torca, prometido de sor Manuela de la Consolata; es un joven excombatiènte, oficial de la campaña libertadora, que ahora pertenece al naciènte ejèrcito de la Gran Colombia. El teniènte Torca para deslumbrar a su amadìsima y linda monja de ojos verdes, ha decidido para el dìa de su boda; mandar hacerle a ella un fino y precioso hàbito de monja, blanco, que a la vez sea su nuevo traje de religiosa seducida por Jesucristo, y por un teniente enamoradizo pero que la adòra...A la vez que èl se casarà con su elegante vestido militar de gala con todas sus insìgnias, algunas de ellas colocadas por el mismìsimo Simòn Bolìvar personalmente.

Y el dìa de la singular boda ha llegado...
El templete està atestado en esa medianoche dominguera; hora escogìda para evitar sabotajes, pedrèas y pelèas con los catòlicos tradicionalistas godos de la ciudad.
Sor Manuela de la Consolata està hermosamente vestida con su nuevo hàbito blanco, y ademàs un velo del mismo color le cubre la cara. Luz de Obando que ha sido nombrada madrina de matrimonio, la asesora y es la culpable de que sor Manuela luzca radiànte, ya que esta simpatica monjita obedeciò a Luz en todos sus amables consejos para que en este, el dìa màs importante de su vida en pareja, se vea despampanante.
El padre Sebastiano dirige la coral que entona dulces cànticos para la ocasiòn. El obispo Rosillo dispuesto; espera en el altar, para oficiar la ceremònia como el mismo canònigo lo dispuso para su original iglesia: Abolido el rito tridentino; y toda ceremònia de esta nueva iglesia se realiza de frente a los feligreses, y en el idioma respectivo de los mismos; en este caso el castellano. Para eso tambien Andrès Rosillo durò alrededor de quince años traducièndo del antiguo latìn al castellano, la totalidad de la biblia.

Al compàs de los cantos nupciàles, sor Manuela ingresa por la alfombra de honor que se ha dispuesto como camino al altar para la monja que se casarà. El teniente Torca uniformado con todas sus insìgnias y su sable envainado, la recibe en la escalinata, y la conduce sonriente hasta el altar.
La ceremònia resulta preciosa, genuìna y unica. La madrina Luz de Obando està con su àura iluminada por la filigrana de su altivez, y su belleza de alabanza de corales. Para todos es una gran novedad; no solamente por ser la primera boda de la iglesia del cisma, sino tambien la primera boda que se ofìcia en toda Amèrica, de frente a feligreses y en un idioma diferente al latìn...Afortunadamente ocurrida en Cartagena de Indias.
En las horas de la madrugada, se prende la gran fiesta de los nuevos esposos; con gaitas y tambores...Pero de manera increìble, al dìa siguiente, tambien se prende el gran escàndalo; tremendo superescàndalo que se àrma por el matrimonio de una monja, que ha sido, aprobado, apoyado, bendecido y oficiado, por un obispo que alguna vez perteneciò al catolicismo romano; pero ya no; porque los curas cuando se ordenan, tragicamente hacen los votos de castidad, pobreza, y obediència...Pero gracias a Dios, jamàs hacen votos de anticisma, y antiamor.
Cartagena està conmocionada y convulsionada, y las màs puritanas y puritanos, no lo pueden creèr. A tal punto, que el mèdico del arzobispo de la ciudad, tuvo que ser llamado de urgencias; porque este arzobispito ultragodo està a punto de infartarse; y su respiraciòn es fingidamente ahogada porque no sabe como màs afrontar el cisma que cada dìa crece en escàndalos, màs que en feligreses.
-Una monja casandose!!!...El armagedòn!!!...Otras querran seguir el ejemplo y ahì serà el apocalìpsis!!!...Que nuestro Señor se prepare para la escases tan tremenda de vìrgenes que le espera a la iglesia Catòlica Apostòlica y Romana!!!- exclama sudoroso y angustiado el arzobispo de Cartagena...-Maldito obispo Rosillo!!!...Cisma de las mil plagas!!!- continua vociferando a grito herido e impotente, el tenso arzobispo, que con su respiraciòn agitada finalmente grita a pulmòn estallado...-Boda de una monja!!!...Que por lo menos en la luna de miel, la condenada no resulte frìgida puta del diablo!!!.
-Amèn su reverendìsima!!!- termina respondièndole una negra hermosa que pasa caminando, conteneàndose sensuàlmente, justo por la ventana exterior del despacho arzobispal, en el momento preciso en que el arzobispo de Cartagena maldice a Rosillo y su rebelde y contestàrio cisma.

Pero la monja y el teniente no son los unicos que se encuentran en alguna parte del caribe, en santas lìdes amatòrias.
Luz y Andrès se han tomado este dìa tambien para ellos dos solos; y se han encerrado en la residencia privada detràs del templete, donde la pareja de concubinato feliz por màs de treinta años, vive actualmente.
Y es que Andrès no puede salir, porque Luz lo ha dejado encerrado completamente desnudo en la alcoba de ambos, pero con todas las ropas del canònigo guardadas bajo llave...Llaves que Luz ha escondido muy bien.
-¿Me podrìas dar las llaves del ropero para ponerme algo encima?- insiste Andrès.
-Ya te dije que no te las voy a dar. Hoy estàs castigado y permaneceràs completamente desnudo y encerrado todo el dìa- contesta Luz desentendida y con picardìa.
-Y se puede saber por què estoy castigado?.
-Porque hace màs de una semana que no veneras a tu diosa.
-Asì que de eso se trata.
-Sì señor; de eso se trata su reverendìsima...Si quieres que te levante el castigo; entonces a cumplir con tus deberes conyugales, obispo mìo...Faltaba màs!...Si asì eres de novio, mozo, amante y concubino; entonces còmo seràs de esposo?- pregunta Luz mientras Andrès suelta una gran carcajada.
-Pues te voy a demostrar còmo serè de esposo- dice Andrès rièndo juguetonamente mientras se abalanza contra Luz, y ambos caen en la gran cama doble fina y deliciosamente acolchada. A lo lejos se escuchan las olas del mar Caribe que ondèa a Cartagena. El rostro de Andrès queda tan cerca del fino cùtis de Luz, que el canònigo vuelve a apreciar esos hermosos ojos marrones de su marquesa, que no profundizaba desde hace tiempo.
-Amame como solamente tù me sabes amar, mi adoratrìz encantada.
-Venerame como solamente tù me sabes venerar, mi canònigo hechizado. Y besando poro a poro, chupando esa pulpa que significa la suave, tersa y calurosa piel de Luz de Obando; Andrès la làme con su lèngua como el màs entregado de los amantes...Llega al pubis arrecìfe de su àma; monte de Vènus de su dominatriz tierna y severa; dòcil y estrìcta; fràgil y firme...Eterna juventud de oàsis en paràbola de candor enamorado; vulva reino de los cielos en excitaciòn cumbre y humeda que logra la perfecta eucaristìa, derramando sus estèriles semillas dentro de la faraòna felìna en ritual de litùrgia canonizada; càliz de capilla sixtina tenièndo como unicos testigos sagrados a los àngeles de èros y los arcàngeles de abba en complicidad sacra hasta llegar a la màs perfecta sexualidad inagotable de pareja ardiènte dotada por divina providència para coronar el gènesis en salmos de aleluyas...diosa Luz de Obando, reverenciàda reina de los cielos, ascendida en idolatrada copulaciòn de olores multiples; elìxir de orgasmos con versìculos aromàticos emanados por maja beàta, perfumada de sàndalo para domar a su esclàvo a punta del làtigo insaciable del amor, en espènsas santas de ser saciàdo.
"Andrès Rosillo; Luz de Obando es tu àma pastora de gloria y nada te faltarà".



EL CANÒNIGO Y ADULTERINO DON ANDRÈS
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domingo, 17 de febrero de 2008

EL CANÒNIGO Y ADULTERINO DON ANDRÈS (CAPÌTULO 9)


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ES UNA OBRA DEBIDAMENTE REGISTRADA
COPYRIGHT BY JORGE JIMÈNEZ FLÒREZ


(ANTES DE LEÈR ESTE CAPÌTULO 9; LEE PRIMERO LOS CAPÌTULOS ANTERIORES; LOS ENCONTRARÀS MÀS ABAJO; Y EN EL LINK DE ENTRADAS ANTIGUAS)


EL CANÒNIGO Y ADULTERINO DON ANDRÈS


NOVELA ORIGINAL: JORGE JIMÈNEZ FLÒREZ


CAPÌTULO 9


Viernes veinte de julio de 1.810...Como el polvorìn acumulado destellante màs iluminado, majestuoso, y contundente; estalla la bomba social de tiempo, que se habìa demorado en explotar; pero que por fin ha reventado como la màs descomunal coral de libertad: EL GRITO DE INDEPENDENCIA DE LA NUEVA GRANADA.
Un estùpido, apestoso, y sobretodo, feìsimo florero, algo fino; se convierte en la gota que rebosa la copa de tolerància del pueblo neogranadino...Se produce una revuèlta sin precedèntes en Santafè de Bogotà donde las aristocràcias españolas y no españolas tièmblan de pànico porque se han de pasar por la faja, los derechos y prioridades de todo lo que huela a español, y a clàse exageradamente alta. El horripilante florero es propiedad de un chapetòn de apellido Llorente; quien goza de la mala fama en todo Santa Fè, de tener un fetido olor en sus sobacos, que solamente aguantan para que sus interlocutores se le acerquen lo menos posible, y no quedar mareàdos ante el olor inhumano que sus putrefactas axilas generan, ya que dicho individuo solamente se baña el cuerpo dos veces al mes; cada quince dìas sagradamente. Cuando a este hijo de mala madre, se le ha pedido prestado el "bendito" florero para una reuniòn aristocràtica-burocràtica-lambona-politiquera, muy importante; este hombre se ha negado con insultos en los que trata a todos los neogranadinos, con gritos que enrrojecen los oìdos de un pueblo hastiado ya de tanta humillaciòn.
-Me cago en los amèricanos neogranadinos y sus putas madres!!.
Y con esta exclamaciòn, el Nuevo Reino de Granada cobra a España, el madrazo màs costoso de su historia como colònia de la monarquìa ibèrica. Y como a veces polìtica mata politiquerìa...Se genera entonces la revoluciòn polìtica màs organizadamente desorganizada de la historia de esta nueva repùblica que està parièndo como todo parto: Dificil y dolorosamente.
La magnitud del acontecimiènto es tal, que todas las clases sociales criollas de la Nueva Granada, han salido a las calles a reclamar, proclamar, y declarar su indepèndencia del reino español; y desde hoy no reconoce autoridad española alguna, presente en tierras neogranadinas, o que estè por venir; en ninguna parte de la Nueva Granada, que hasta como nombre, comienza a agonizar, para dar origen a un nuevo estado libre, soberano e indepèndiente, que tardarà años, decadas, y siglos, en consolidarse.
Sin embargo, lo que hoy està ocurrièndo aquì no tiene palabras exactas para ser descrito, porque es tan descomunal e incontenible; que se sientan bases firmes, y otras no tanto; que ya no hay vuelta de hoja...Gèntes de todos los niveles culturales e inculturales gritan a pulmòn herido..."Somos libres, soberanos e indepèndientes!!!"..."Ya no volveremos jamàs a tener la deshonra de ser españoles!!!"..."Exigimos cabildo abierto, virrey muerto, y rey depuesto!!!".
Se integra una junta suprema de gobierno que lo primero que ordena es la detenciòn del virrey Amar y Borbòn y su petulante, clasista, arribista, racista, y "putista" esposa doña Francisca, apodada "Pachita Adefèsio"...Y de quien se rumora; haber sido en el pasado, amante hasta del mismìsimo canònigo Rosillo en persona; segùn la pujante industria del chisme...Aunque no hay derecho a tal infàmia calumniòsa...Pachita Adefèsio es tan horrorosa, que no se le puede hacer el amor, sino que, quien sea su amante, solamente tiene la opciòn de hacerle el horror...Imposible que el canònigo Rosillo tenga tan siquiera, algo de erecciòn ante semejante cara de morsa, aliento de àpio pasado, y cuerpo de jabalì de doña "Pachita Adefèsio"...

-Primero encarcelado y muerto, antes que sin gusto- se dice en voz baja, a si mismo el canònigo, ante semejante injùria que llega hasta los aposentos de su celda.
Pero la orden de captura contra el virrey y su gurre esposa, no podrà cumplirse, porque ambos ya estàn huyendo de la ciudad, disfrazados, y con una escolta que intenta pasar desapercibida tambien con disfraces; ya que el virrey sabe que donde lo capturen; inmediatamente podrìa ser linchado; y por eso èl y su esposa escapan en este momento; eso sì, llevandose baùles de oro y toda clase de joyas, que tendràn que repartir durante todo el camino; porque es a punta de sobornos, que lograràn en meses llegar al mar Atlàntico, y agarrar escondidamente un barco que los devuelva a España, con identidades falsas, y pasando durante todos los viajes, desde Santa Fè hasta la Costa Caribe, como un matrimònio incògnito màs.

La nueva junta de gobierno, està conformada, entre otros, por los señores Camilo Torres, Josè Acevedo y Gomez, Josè Miguel Pey, Joaquìn Camacho y demàs...Pero tambien se ha nombrado como vocal, personero, y asesor legal de la nueva junta de gobierno; a un condenado a reclusiòn perpètua, por las depuèstas autoridades españolas: El canònigo Andrès Rosillo. Asì que entre las primeras leyes de la junta suprema de gobierno, estàn la amnistìa total e incondicional para absolutamente todos los presos polìticos, incluìdos los condenados a muerte que no alcanzaron a ser ejecutados, y los condenados a cadena perpètua; en todo el territorio de el Nuevo Reino de Granada. Libertad incondiciònal para todos ellos se decreta en una nueva lista de leyes, que todavìa nadie se atreve a llamar, CONSTITUCIÒN. Y por aquellas casualidades de la vida, la orden de libertad para Andrès Rosillo ha sido dispuesta y firmada por su compañero de estudios del Colegio Mayor del Rosario: Camilo Torres; tan Rosarista como el mismo canònigo.

Madrugada del veintiuno de julio de 1.810...Nadie ha dormido en Santa Fè de Bogotà; la revuelta se ha convertido en jùbilo colectivo y fiesta monumental por haberse independizado la Nueva Granada del yùgo español que tantas secuèlas negativas ha dejado. El proceso de perdòn a los españoles, tardarà largos años y serà supremamente dificil, porque el perdòn no es una obligaciòn, ni siquiera una vocaciòn...El perdòn solamente es un DON con el que no todo mundo nace.
Màs de sesenta hombres entre Comuneros y demàs indepèndentistas, voluntàrios todos ellos, se dirigen al monasterio de los Capuchinos; algunos rodèan el monasterio que desde hace horas ha sido en su exterior, abandonado por los soldados españoles que lo custodiaban, ya que tambien han tenido que huir porque en este momento, en la Nueva Granada, los españoles no gozan de ninguna protecciòn juridica, y cualquiera puede matarlos de cualquier manera, y ante la ley no pasarìa nada; porque la orden marcial es acabar contra todo lo que sea autoridad española, sin importar còmo.

La liberaciòn de Andrès Rosillo es inminente; y por esas coincidèncias inexplicables de la divina providència, ocurrirà a la misma hora en que fue capturado por los españoles en El Socorro, hace poco màs de veinte meses; a las tres de la mañana.
Veintiseis hombres camajanes llegan hasta el portòn del monasterio, y golpean fuerte en el portòn...Por tratarse de lo inusual de la hora, y con miedo a que sean maleàntes que de pronto les podrìan hacer daño, los fràiles Capuchinos se niegan a abrir. El grupo de hombres que està en el exterior, al notar que nadie les va a abrir las puertas; cargan y disponen un gigante tronco de madera de màs de ocho metros de largo, que es levantado por los veintiseis hombres...La tranquilidad del monasterio, y la frìa madrugada, se ven perturbadas cuando se escucha el primer golpe seco del tronco que los hombres avalanzan fuerte contra el portòn, con la unica intenciòn de reventar las pesadas cerraduras...Y de manera bien coordinada, los golpes del tronco en el portòn, aumentan una y otra vez...Se escuchan como truènos con fuerte eco, retumbando en todo el monasterio donde Andrès y los monjes, no tienen ni la màs remota idea de que la Nueva Granada ya ha proclamado su indepèndencia, y todo lo demàs que ha ocurrido...Cada golpe truena con màs fuerza; y despues de màs de veinte troncazos golpeàndo el gran portòn, las cerraduras se revièntan, y por fin los hombres logran ingresar al monastèrio, ante la impotència de los fràiles...
Los monjes Capuchinos, de tradiciòn pacìfica, aparecen cada uno en las puertas de sus respectivas celdas levantando las manos y en silencio, creyendo que se trata de un asalto.
-Tengan calma y no se asusten...Solamente queremos saber, cuàl es la celda del canònigo obispo Andrès Rosillo- dice el hombre que lidera a los intrusos. Uno de los monjes sin pronunciar palabra, señala unas escalinatas que conducen a una celda subterrànea que parece màs un sotano. Por lo angosto de las escaleras, y lo pequeño de la celda; apenas cuatro hombres logran ingresar hasta donde se encuentra el canònigo despierto, pero totalmente ignorante de lo que pasa. Lo encuentran flaco, desnutrido, debil, y con una chivera tan larga que parece un ortodoxo griego...Està tan irreconocible, que los hombres que lo conociàn desde antes cuando fueron reclutados voluntariamente por el mismo Rosillo para el movimiènto Comunero; aùn asì se ven obligados a preguntarle.
...-¿Su reverència?...¿Es usted el canònigo Andrès Rosillo, destacado lider Comunero y amante de la libertad?- pregunta uno de los hombres.
-Soy lo que queda del canònigo Rosillo; asì que si ustedes han hecho todo este escàndalo para ingresar a matarme, por favor procedan, porque prefiero la pena de muerte, a esta infernal reclusiòn perpètua.
-¿Acaso no nos reconoce su reverència?...Somos indepèndentistas y Comuneros como usted...Hemos venido a sacarlo de aquì...Su sueño ya es una realidad!.
-¿A cuàl de todos mis sueños se refieren ustedes?- pregunta el canònigo con su voz quebrada por la debilidad.
-La Nueva Granada ha proclamado la independencia total del imperio español...Usted forma parte de la nueva junta suprema de gobierno- dice otro de los hombres, con gran entusiasmo...Y Andrès entra en un trance del que no puede dar credito ni fè a lo que escucha; y como el màs infeliz de los desamparados comienza a llorar a cantaros, mientras los hombres lo levantan con cuidado de la cama, y lo ayudan a bañar y a vestir; pues el canònigo està debil y no puede hacerlo todo por sì mismo...Èl simplemente dura llorando màs de una hora sin pronunciar palabra, mientras sus liberadores, terminan de aseàrlo y vestirlo, colocandole su sotana blanca que se le vè como si le quedara grande de talla, dado el peso que Andrès ha perdido en su voluntària desnutriciòn.
Los hombres lo sacan de la celda, llevandolo de los brazos; no sin antes, el canònigo guardarse en los bolsillos de su sotana, la pequeña biblia que continùa traducièndo en total secreto; le echa un ùltimo vistazo a la que fue su simple celda donde estuvo encarcelado, y luego es conducido por las escalinatas y llevado por los pasillos del monasterio, rumbo a las puertas de la libertad...Un Capuchino comienza a aplaudirlo lentamente en solitario; y a ese aplauso se le une el de otro fràile, que a la vez es secundado por otros monjes; y asì todos los monjes del monasterio se van unièndo al màs emotivo e interminable de los aplausos, mientras Andrès con sus ojos encharcados los despide a todos con una debil sonrisa, pero sincera en su corazòn...Es el aplauso de hasta siempre; de los monjes Capuchinos, a quien fue su unico recluso, y que se ganò el cariño y la admiraciòn de todos ellos por su inteligència, su amabilidad, y su sencillez...Ah!, y sus escasas clàses de francès...Es Andrès Rosillo que regresa a la vida despues de un presidio que èl no le desea a nadie...El aplauso de la totalidad de los Capuchinos del monasterio, es cada vez màs sonoro, largo y caluroso, y ahora el eco de los muros hermosos, delicados, y renacentistas, que antes habìan dejado escuchar los golpes del tronco que forzaba la puerta, ahora dejan escuchar la màs increìble ovaciòn de los monjes Capuchinos que siempre consideraron como silenciosa injusticia tener preso a tan ilustre personaje.
Los hombres que llevan a Andrès lentamente por los pasillos que conducen al gran portòn, se miran entre sì como dandose cuenta de que con la debilidad del canònigo, va a ser demasiado lento ese paso...Asì que en mèdio de los aplausos, los hombres levantan a Andrès en hombros; y en hombros serà llevado hasta la improvisada sede oficial de la nueva junta de gobierno. Entonces como si fuera un vil torero criminal homicida salièndo en hombros por la puerta grande de la plaza donde ha toreàdo, torturado, y asesinado a un pobre animal indefenso, despues de sus sangrièntas faènas de salvajismo canibal toril; el canònigo Rosillo es sacado para siempre del monasterio, con los aplausos ensordecedores de los Capuchinos a los que tambien les alegra el grito de independencia, y la libertad de su obispo amigo.
La noticia de la liberaciòn de Andrès corre como polvora, y a pesar de lo temprano de la hora, una multitud noctambula, porque cuando una naciòn en gestaciòn proclama su independencia, el pueblo no vuelve a dormir en dìas...Personas de toda indole, se aglomeran a lado y lado sin darse cuenta de que practicamente estàn haciendo una larga y curvada calle de honor, sobre las aceras que conducen del monasterio a la casa oficial de gobierno...Camino hacia su libertad, el abate es aclamado con vivas y halagos de la multitud; la misma multitud que observò hace poco màs de un año, como Andrès era llevado a cumplir reclusiòn perpètua, desde el lugar donde lo condenaròn hasta el monasterio.
El canònigo sobre los hombros de los voluntàrios, observa las calles de Santa Fè, que amanecèn en carnaval de independencia...Èl siente como si todo esto fuera un sueño del que no desea despertar jamàs...La multitud no deja de aclamarlo y lanzarle vivas; incluso algunas mujeres, olvidando la investidura de sacerdote del obispo liberado, se atreven a enviarle algùn beso a la distancia...Junto con ramos de flòres que le lanzan de todas partes
Andrès en mèdio de tremenda ovaciòn y algarabìa, es ingresado en la casa de gobierno; y con sus debiles piernas un poco dormidas, es bajado de los hombros de sus cargadores.
-De Rosarista a Rosarista; bienvenido a la libertad; bienvenido a la independencia; su reverència; Dios no olvida a sus pastores- es la voz de Camilo Torres, que se extrecha en un fuerte abrazo con Andrès.
-Dios tampoco se olvida de los indepèndentistas como tù, Camilo- dice Andrès con voz debil...-Algunos entre los que me incluyo, te dabamos por muerto desde hace algùn tiempo, mi buen amigo.
-Lo sè padre Rosillo; y no niego que en los ùltimos años sentì a la muerte respirandome en la oreja; pero tu Dios y el mìo, ha decidido que Rosillo y Torres, estemos vivos para este momento.
-No se còmo agradecerte mi liberaciòn- dice Andrès aturdido.
-Con que me digas que te vas a recuperar, y vas a volver a ser el canònigo vigoroso y entusiàsta que siempre has sido, es màs que suficiènte- dice Camilo en ese tutèo confidencial que solamente nace entre amistades remotas.
-Harè lo posible, mi buen amigo; Dios te bendiga, y el Espìritu Santo desciènda sobre toda la Nueva Granada Indepèndiente.
-Ya enviè por mi mèdico personal, para que te venga a ver; por ahora acomodate en este sillòn; y por favor revisa esto- dice Camilo entregandole unos pergaminos, mientras Andrès se sienta con dificultad. -¿Què son estos escritos?- pregunta el canònigo extrañado.
-Es el acta de independencia de la Nueva Granada; y antes de proclamarla oficialmente, quisiera que le echaras un vistazo.
-Si la redactaron abogados como tù, yo no tengo nada que revisar- dice Andrès con una sonrisa...-Siempre has sido tan buen abogado como yo, Camilo.
-Sin embargo, echale un buen vistazo; tu opiniòn tambien es importante...Claro que antes debo preguntarle a su reverència- dice Camilo cambiando al ustedeo para dar paso a la solemnidad:
-¿Acepta usted, su reverència obispal Andrès Rosillo ser vocal, personero, y asesor jurìdico de la nueva junta suprema de gobierno de la Nueva Granada?.
-En vista de la cantidad de propuestas que me han llovido ultimamente; acepto!- responde Andrès ante la risa de todos los integrantes de la nueva junta de gobierno que lo reciben con un gran brindis del mejor de los vinos.
-Por su reverència el obispo canònigo Andrès Rosillo; que desde hoy ha vuelto a la libertad, que ya ningùn chapetòn le volverà a arrebatar jamàs- exclama Camilo Torres, brindando por el inteligente Excomunero, que a partir de ahora, al igual que todos los demàs Comuneros, seràn llamados, indepèndentistas; quedando asì escrito para la historia que aquellos egresados del Colegio Mayor del Rosario; siempre tendràn que ser considerados, pilares fundamentales, de la indepèndencia de la Nueva Granada.
Andrès Rosillo aprueba los textos del acta con una bendiciòn que hace en una improvisada oraciòn que le solicitan todos, por ser el canònigo, el unico representante de la iglesia catòlica, apostòlica y romana, en la indepèndencia de la Nueva Granada; ya que en este grito de indepèndencia, al igual que ocurriò, ocurre, y ocurrirà con la alta cùria catòlica de las demas colònias hispanoamèricanas; sobretodo, la alta cùria nacida en España pero residente en Amèrica; se haràn siempre los de la vista gorda y arrimandose cautelosamente al àrbol que màs sombra les cobije para protejer su propio pellejo y los intereses terrenales de la iglesia. Sin embargo Andrès es consciènte a disgusto de estos desaires de sus superiores; circunstàncias que le permiten a èl ser el unico prelado de rango mèdio de la iglesia que con sus actitudes, practicamente da a entender que es la cuota del catolicismo, pero indepèndiente, en estos dìas tan especiales, porque su lucha indepèndentista siempre ha sido genuìna y sincera...Mientras los altos prelados de la Nueva Granada, como cobardes garzas esconden la cabeza para no tener que poner la cara; y ya no se atreven a acusar a cuanto vestìgio indepèndentista aparecìa, de "atèo"; porque saben que todo un obispo liberado llamado Andrès Rosillo, no tiene pelos en la lengua para mandarlos a comer, bendita mierda...Amèn.

A las siete de la mañana de este mismo dìa, el canònigo recibe su primer desayuno, libre, y por recomendaciòn del mèdico personal de Camilo Torres, que tan solo encuentra en el canònigo, una leve desnutriciòn, que se superarà con una buena alimentaciòn, que a la vez le devolverà sus fuerzas normales, y le regresarà su peso normal. Sin embargo en el entorno de estas proclamas, y fiestas en la que se ha hecho oficial el divorcio de el Nuevo Reino de Granada, de la corona española; se respira cierta nostalgia y tristeza, por esos compañeros de lucha que a diferencia de Andrès, no pudieron ser eximidos de la pena de muerte de los españoles, por el simple hecho de no ser sacerdotes; entre ellos el primo del canònigo, Josè Pepe Rosillo que fue fusilado el año antepasado. El canònigo en una mezcla encontrada de sentimièntos, eleva una plegària por ellos, por los que ya no estàn; porque tambien quedarà escrito para la historia; que la primera misa que se ofìcia en la Nueva Granada como repùblica libre, soberana e indepèndiente, es la ceremònia religiosa que oficia el obispo Andrès Rosillo, en la mañana del veintiuno de julio de 1.810, en la casa de la nueva junta de gobierno, en un altar improvisado por todos los de la junta...Despues de la misa, el acta de indepèndencia es firmada por todos los integrantes de la nueva junta de gobierno; el primero en firmar es el escogìdo por la junta como presidente de la Nueva Granada: Camilo Torres...Y el ùltimo en firmar el acta, Andrès Rosillo.
-Su reverendìsima obispal Andrès Rosillo; por su lucha, sus conocimièntos, y sus virtudes, esta junta suprema de gobierno lo delega a usted oficialmente, como vocal y personero- lee Camilo Torres en otro pergamino que le entrega con otro fuerte abrazo al debil obispo que como volcàn en erupciòn, va recuperando sus fuerzas, extraordinariamente, aunque sea poco a poco sin angustiarse, como se lo recomendò el mèdico.
Todos los presentes vuelven a ovacionar al clèrigo, que desde ya serà el encargado de redactar, fiscalizar, aconsejar juridicamente, y asesorar las nuevas leyes y derechos, que sentaràn las bases de una futura constituciòn que no se podrà realizar de la noche a la mañana, sino con el paso de los años.

A la semana siguiente comenzando agosto de 1.810, cuando la marèa sociopolìtica ha bajado un poco, y todo mundo se siente con sensaciònes raras, ya que estas son las primeras generaciònes que comienzan a vivir sin el domìnio de España; el canònigo Rosillo, con sus fuerzas y salud recuperandolas moderadamente, ahora sì se siente con la energìa y disposiciòn para realizar la ùnica y màs vital diligència de su vida privada y personal.
Aprovechando su regreso a la libertad y su estatus en el nuevo gobierno neogranadino; el obispo Andrès Rosillo, se dirige en un carruaje bien cabinado, rumbo al convento de las Clarisas. Sin Luz de Obando, el abate no se siente completo, ni se siente a libertad plena.
Al llegar a la puerta del convento, Andrès baja del carruaje que es conducido por un asistente peòn de Camilo Torres. Son las seis de la mañana. El clèrigo golpea tranquilamente en la puerta. El convento es tan tranquilo, que a simple vista parecièra como si no estuviera nadie habitandolo.
Andrès toca por segunda vez a la puerta. Una rejilla se abre, y se observa el rostro de una monja, que se inquieta y se sorprende al ver que se trata de un hombre en sotana blanca de obispo.
-Su reverència; disculpeme, pero no lo conozco...¿En que le puedo servir?.
-Soy el obispo Andrès Rosillo- e inmediatamente la monja cierra la rejilla y se escucha la cerradura abriendo la puerta. Cuando la monja abre el portòn y observa que efectivamente se trata de un obispo; la monja se reclina y besa el anillo obispal de Andrès, dandole asì la bienvenida.
-Ave Marìa purìsima- dice Andrès.
-Sin pecado concebida, su reverendìsima...Bienvenido a este humilde convento...¿En que se le puede servir?.
-Vengo a llevarme a mi sobrina; Luz de Obando.
-Pero primero entre y sientase como en su casa, su reverendìsima.
-Gracias hermana; aunque dispongo de un tiempo limite para llevarme a mi sobrina...Otras ocupaciònes me reclaman.
Andrès ingresa a los pasillos interiores y practicamente hermèticos del convento; y las otras monjas, al percatarse de su presència, le rinden reverència, y lo saludan con sumo respeto, recibièndolo improvisadamente con la amabilidad nerviosa de quienes reciben una visita sorpresa de un jerarca superior; asì que las monjas disponen rapidamente la cordialidad reservada unicamente para los que tienen la investidura de obispo; aunque tambien les causa extrañeza de que no se trata del obispo de Santafè, sino de un obispo distinto, que les ha llegado sin avisar, y al cual deben atender de la mejor manera. Las monjas le presentan a la madre superiora.
-Su reverendìsima; como madre superiora le doy una cordial bienvenida a esta humilde morada de Santa Clara.
-Buenos dìas y gracias madre superiora; soy el obispo Andrès Rosillo, y vengo a llevarme a mi sobrina inmediatamente. A partir de hoy yo serè el tutor de ella- dice el abate de manera rècia y cortès, mientras la madre superiora tambien se reclina y le besa el anillo obispal.
-Su reverendìsima; disculpeme pero no entièndo nada; doña Luz sì se encuentra aquì en el convento cumplièndo pena de reclusiòn indefinida por orden del virrey que dictaminò que si ella sale de aquì, quedarìa inmediatamente excomulgada- dice enfàticamente la madre superiora...Lo que obliga al obispo a insistirle en tono un poco autoritàrio.
-Madre superiora, no sè si ya estèn enteradas aquì; pero la Nueva Granada proclamò su indepèndencia hace màs de una semana; al virrey Amar y Borbòn lo estamos buscando para fusilarlo o lincharlo por criminal despota que no tiene perdòn ni siquiera de Dios; yo soy de la nueva junta suprema de gobierno; y me voy a llevar inmediatamente a mi sobrina de este convento...Y si usted, o alguna de las otras monjas me quieren causar inconvenièntes o no estàn de acuerdo; entonces serè yo el que tendrè que excomulgar a algunas de ustedes, empezando por usted, madre superiora- amenaza Andrès mientras las monjas que lo escuchan se persignan y se asustan ante el ultimatum del abate.
-Presento disculpas a su reverendìsima, si fuì descomedida; humildemente creo que no hay necesidad de llegar al extremo de la excomuniòn; ya mismo lo llevarè personalmente hasta la celda de su sobrina, para que usted se la pueda llevar- dice la madre superiora inclinando su cabeza a manera de vènia; mientras junto con Andrès y otras monjas, se dirigen a la celda oscura de Luz de Obando. Todas las monjas asumen una actitud màs sumisa y silenciosa, al observar el rostro muy serio del obispo.
Al llegar a la celda; una de las hermanas abre la puertica pequeña de la celda y Andrès ingresa con la madre superiora y otra monja; las demas esperan en la puerta. Luz duerme; Andrès la observa por unos segundos, e inmediatamente sus ojos se encharcan. Rosillo no sabe si esas calladas làgrimas, son por la felicidad de reencontrarse con su gran amor; o son por la tristeza enorme que le produce, el ver a Luz allì durmièndo en esa sencilla cama, como si se tratara de una fierecilla anesteciada, inerme, y la màs abandonada de las solitarias. Las monjas se percatan del llanto mudo disimulado del canònigo que se sienta en el borde de la cama contemplando por unos segundos màs, a su dueña demacradamente bella.
-¿Su reverendìsima desea que yo la despierte?...Ella siempre regresa a dormir, despues de rezar el rosario en la madrugada, con nosotras- dice la madre superiora en voz de susurro.
-Le agradezco madre superiora; pero yo sè còmo despertar a mi sobrina...Màs bien quisiera por favor, que dos de ustedes vayan por las ropas de ella y empaquen lo que mi sobrina se tenga que llevar como equipaje- dice Andrès mientras la madre superiora con un par de señas dispone que un par de monjas cumplan con lo que el obispo ha ordenado.
El canònigo enternecedoramente comienza a despetar a Luz, mecièndola muy suavemente. Un suspiro emite la divina diosa, a la vez que comienza a abrir sus delicados ojos marrones como si se tratara de una leoparda vapuleada. De repente sin mediar palabra, levanta su torso bruscamente al percatarse de la sotana blanca de Andrès...Ella se le queda mirando a la cara; y sin poderlo creèr, comienza a acariciar la larga chivera que Andrès todavìa no se ha quitado...Luz comienza a gemir, tocando y abrazando por todos lados a su canònigo barbudo. De la emociòn, Luz inicialmente no puede pronunciar frase alguna; toca el rostro del prelado, una y otra vez, confirmando de que no se trata de ningùn sueño...Ambos se abrazan con la màs extremecedora fuerza; lloran juntos...Sin pronunciar ni media silaba por un buen rato...Hace màs de catorce meses que no se veìan, no se miraban, no se tocaban, no se palpaban...Màs de catorce meses sin hacer el amor; màs de catorce meses sin hacer la vida.
-Tù eres tù?...¿O me morì y tu eres san Pedro con esa gran chivera?- pregunta Luz con voz ronca de recièn levantada.
-Bañate, alistate y empaca tus cosas; nos vamos ya de aquì...Hermana por favor la ayuda a bañar y a alistar para que me pueda ir con mi sobrina rapidamente- ordena Andrès amablemente a otra de las monjas que procede obedientemente a ayudar a Luz a que se levante, y ambas se dirigen al sanitario con alberca donde luz se bañarà, y luego se colocarà el mismo vestido que no se coloca desde que ingresò al convento; traje que le entrega una de las hermanas mientras el canònigo sale de la celda y nerviosamente espera en los pasillos del convento, a que su amada estè lista; mientras la madre superiora lo conduce al comedor, invitandolo a desayunar.
Una hora despues aparece Luz vestida y llevando una pequeña bolsa de equipaje muy modesto.
-Ya estoy lista para salir de aquì- dice Luz.
-Madre superiora, quiero agradecer a todas ustedes, por cuidar de mi sobrina, y ser sus consejeras espirituales durante todo este tiempo; pero ya es hora de que ella este bajo mi tutorìa. Y quiero que sepan, que a usted y a las demàs hermanas de este convento, las llevarè siempre en mis oraciònes, para que el Espìritu Santo siga custodiàndo este apacìgue convento bendito- dice Andrès mientras la madre superiora vuelve a reclinarse para besarle el anillo obispal, despidièndo asì al señor obispo que ya està pròximo a salir con su sobrina.
-Las palabras de su reverendìsima son un halago que las hermanas y yo recibimos humildemente; y en nuestro rosario pediremos siempre por usted y su sobrina- termina dicièndo la madre superiora.
Luz va salièndo con altivez, despidièndose con un simple adios. Luz y su obispo van salièndo del convento de las Clarisas, para no regresar nunca màs.

La noticia de la salida de Luz de Obando del convento, llega a oìdos de Francisco Rangel que enfurecido estalla con todas sus amarguras y maldiciònes, al enterarse de lo sucedido con su esposa.
-Cura de los mil demònios; obispo de carroña; si mi esposa Luz de Obando, no està conmigo, no podrà estar jamàs con ningùn otro hombre; mi honor no ha sido limpiado...Mal paridos ambos!!!- grita Francisco putrefacto de òdio.

En el poco tiempo que dura unida y fraternal la nueva junta suprema de gobierno de la Nueva Granada; Andrès como vocal y personero siente una gran decepciòn e inconformidad al darse cuenta de còmo con el paso de los dìas la mayorìa de los de la junta demuestran siempre lo mismo de todos los gobiernos principiàntes de repùblicas en gestaciòn: Todos quieren mandar; todos quieren ser el nùmero uno; todos creen saberlo todo; y los ideales que en la lucha fueron colectivos y de bien comùn, se van convirtièndo en mezquindades, egoìsmos, egocentrismos, y narcizismos con intereses personalistas, burocràticos, y nepotistas que desilusionan profundamente al abate.
"La declaraciòn de indepèndencia ha sido positiva, unica, e inigualable...Pero como repùblica naciènte, somos un total mierdero", piensa Andrès, mientras observa con el paso de las semanas còmo cada miembro de la junta jala para su lado, y todos quieren ser protagonistas e indispensables.
Y todas estas conclusiònes tan nefastas pero ciertas, el canònigo las deduce cada vez que regresa caminando todos los dìas, de la casa-sede de la junta, hasta la modesta casa que le ha otorgado el nuevo gobierno al clèrigo, para que viva con su sobrina, encargada de los "quehaceres domèsticos".
La alta cùria santafereña sigue mantenièndose al margen del dificil acontecer polìtico; y ni siquiera se han atrevido todavìa a llamar al obispo Rosillo para dictarle nuevas disposiciònes, porque el remordimiènto de consciència atormenta a veces al arzobispo de la ciudad, que no sabe què cara ponerle a Andrès Rosillo, al que dejaron totalmente abandonado, en el juicio que le hicieron los españoles y en el tiempo de prisiòn que Andrès pagò. El canònigo tampoco ha ìdo a presentarseles, porque en realidad sì està sentido con la alta cùria, y ademas el abate prefiere en estos momentos concentrarse en su servicio polìtico; porque queda escrito para la historia, que Andrès Rosillo es el primer cura de la Nueva Granada, que se mete de lleno en polìtica.

Esa misma noche, Luz y Andrès parecen vivir un renacer, un amor fortalecido por las visicitudes; una segunda luna de miel; el aislamiènto de ambos, presos, distanciados; en vez de apagar la llama, la avivò. La divina diosa y su venerador, se acarìcian consintièndose y se dan calor, en mèdio de una noche santafereña igual o peòr de frìa que las otras. De pronto Luz observa a Andrès, con esa mirada que solamente ella puede brindar al hombre que escogiò desde hace años, para derretirlo de amor hasta la saciedad insaciable.
-Definitivamente no me gusta tu chivera...Al paso que va crecièndote; en un par de meses te llegarà al suelo- dice Luz jugando con la chivera de su abate que sonrìe cansado sin decir nada.
-¿Sabes cuàl fue una de las cosas que me enseñaron las Clarisas?- pregunta Luz.
-¿Cuàl cosa?.
-Me enseñaron a rasurar- dice Luz sacando una espuma de jabòn que tenìa escondida en una vasija con agua debajo de la cama, junto con una barbera y unas tijeras de su mesa de noche.
-No Luz, calmate que una barbera es peligrosa si no la manejas bien- dice Andrès nervioso mientras que Luz rìe.
-No te preocupes mi amado canònigo; de verdad las monjitas me enseñaron a usarla. Cada mes, los viejitos del ancianato llegan hasta el patio del convento, donde las monjitas los rasuran, los peluquean, los limpian, y los bañan; y yo les ayudaba; asì fue que aprendì.
-Pero yo todavìa no estoy anciano.
-Pero sì estàs barbudo...Cierra los ojos.
-No Lucecita, no quiero que me rasures.
-Shhh- dice Luz besando a su canònigo mientras le cierra delicadamente con sus dedos, los làbios, y los ojos fatigados a Andrès...
Con un gesto Rosillo se resigna y decide permanecer con los ojos cerrados.
-Y para què quieres que tenga los ojos cerrados?.
-Porque te voy a enseñar a que vuelvas a confiar plenamente en tu dueña- dice Luz tan conmovedoramente que es imposible ofrecer màs resistència...El canònigo se queda dormido mientras que su emperatrìz extendiènde unas grandes toallas sobre el pecho del obispo; luego con las tijeras comienza a cortar en bloque, la chivera que Andrès se dejò crecer, hace poco menos de dos años...
Despues Luz le remoja la cara y la embadurna de jabòn para rasurar, despertando a Andrès que entredormido sonrìe.
-Ni para què pregunto còmo estoy quedando- dice el canònigo mientras intenta volver a dormir. Luz sin responderle, agarra la barbera con gran estilo y comienza a rasurar a Andrès, con la delicadeza màs sutil y manejando esa barbera como si fuera la màs experta de las rasuradoras. Ella mueve el rostro docil de su abate de un lado para otro, rasurandolo impecablemente...
Al terminar, le lava el rostro con agua de lociònes...El obispo va despertandose por el frìo que siente en su cara lavada y finamente rasurada. Luz lo observa, y sin pronunciarle palabra le señala que se levante, y se observe en el espejo. Andrès hace lo indicado y al observarse en el opaco espejo, no puede creèr lo que ve, su cara tan pulcra como la de un santo.
-Lo dicho mi amada Luz; tienes manos de diosa!- exclama Andrès mientras abraza por detràs a Luz; y ahora es èl quien agarra la rasuradora y comienza a reventar con el filo de la misma, los cierres del corsè de Luz que comienza a reir.
-Este corsè practicamente estaba nuevo- exclama Luz.
-Es para que te des cuenta, que yo tambien sè manejar muy bien la rasuradora. Y practicamente con la rasuradora, el canònigo corta los cierres y pliegues que visten a Luz hasta que ella tambien queda divina y totalmente desnuda...Andrès con su salud recuperada, y Luz con su majestuosidad renacida...Desde que ambos regresaron a la libertad, es la primera vez que haràn el amor, y los dos estàn tan nerviosos, expectantes, y con la tempestad de excitaciòn mùtua como si se tratara de unos virginales adòlescentes...
El climax sublime, el candor de la altiva musa, el edèn Luz de Obando superior a todos los placeres; el goce que ella proporciòna es el de mil doncellas ecumènicas; sagrada mujer, versiculo de clìtoris, gènesis de pùbis, amansadora de truenos y tempestades eyaculares con los que un hombre puede extasiarse morir y resucitar despues de coronar el universo...Luz de Obando; que no necesitas llevar a nadie a la gloria, porque tù ya eres la gloria erotizada. Andrès con su rostro finamente rasurado, explora su banquete de amor, desde la punta de los pies, hasta la cabeza finamente redonda, palpando con ìmpetu el rostro triangular de su marquesa, capàz de convertir en realidad hasta las fantasias sexuales màs insospechadas disfrutandolas a plenitud siendo la màs atrevida discipula de Venus, y la màs osada reencarnaciòn en una sola musa, de todas las meretrices sagradas de la historia sagrada y no sagrada. Luz de Obando ahora somete a Andrès al delicioso tormento de dejarse hacer por ella, lo que a ella literalmente le dè la gana hacer con su reverència obispal que se rinde ante su àma, la cual, despues de mucho tiempo, vuelve a marcar territorio posando su hermoso, estilizado, perfectamente escultural, y firme culo bello, en toda la cara de su canònigo al mismo tiempo que sentada en el rostro de su abate, Luz inclina su precioso busto posandolo sobre el torso de su amado; agarra esplendorosa el pene erecto de Andrès y comienza a chuparlo en el màs santìsimo sexo oral de lluvia blanca que la divina diosa saborèa sacramente mientras cabalga entronada sobre la cara de su abate que con el amor màs infinito se entrega a su propietaria tan incondicionalmente como sacerdote en elevaciòn de vino consagrado a su altar mayor hasta fusionarse por siempre, respirando eternamente los màs finos olores naturales de su reina impetuòsa y radiante en incesto de càliz sagrado; còito de ascensiòn al reino de los cielos donde àngeles, doncellas, arcàngeles y santas se unen colectivamente en la divinidad de la orgìa celestial.

Con el transcurrir de los primeros meses de indepèndencia neogranadina, la desorganizaciòn de la nueva junta de gobierno es de tal magnitud, que practicamente se va dispersando y disolvièndo sin que nadie lo decrete; y todo esto por los agarrones de poder; todos quieren mandar, ser los nùmero uno, y todos se creèn los sabelotodos...La desilusiòn de Andrès es cada vez màs patètica al ver còmo se pelean como niños chiquitos sus compañeros de junta; los agarrones a veces son tan fuertes, que Andrès discretamente prefiere ausentarse para no tomar partido ni participar de nada; dejando que se maldigan mutuamente la mayorìa de sus integrantes encabezados por Camilo Torres presidente de la nueva repùblica de papel.
"Divide y venceras"; y la junta suprema de gobierno ha quedado tan fragmentada, disuèlta e inexistente, que la monarquìa española està dispuesta a recuperar sus colònias perdidas en Amèrica; para lo cual, en el caso especìfico de la Nueva Granada, ha enviado un poderoso y numeroso ejèrcito español inmisericorde, con el armamento màs moderno disponible en esta tormentosa època por el imperio ibèrico...Ejèrcito contundènte que a la vez es comandado por un terrorìfico monstrùo abominable, disfrazado de humano, llamado Pablo Morillo; una de las peòres escòrias que España haya mandado a estas tierras colonizadas pero indomables; y que se ha puesto el àlias irònico y criminal de "El Pacificador"...Este militar de alto rango, Pablo Morillo, tan aborreciblemente inhumano; es como si la carroña y el estiercol hubièran unido su putrefacciòn para fabricar a la màs odiable de las bèstias sanguinarias, cochinas, y chapetonas, valga la redundància.
Por consiguiènte toda esta coyuntura de la "indepèndencia" en el Nuevo Reino de Granada, solamente ha durado un par de años; porque ya para este momento, año 1.812, la supuèsta nueva repùblica, sin que nadie lo sepa, ha quedado aplazada por las mezquindades. Pablo Morillo y sus tropas han llegado a Amèrica, procedentes de España; y han bajado de los barcos, dispuestos a arrasar con todo aquèl que se interponga en la recuperaciòn de estas colònias para la corona española.
"Esto ya no deberìa llamarse Nueva Granada indepèndiente, sino repùblica Patria Boba", piensan los neogranadinos màs sensatos y escèpticos.
Los que integraban la nueva junta suprema de gobierno deberàn ingresar a la clandestinidad, incluìdo su presidente Camilo Torres; ya que Pablo Morillo, con lista negra en mano, ordena buscar hasta por debajo de las piedras a todos ellos, capturarlos y llevarlos a una farza de juicio para luego fusilarlos. Despues de varias semanas de viaje en grandes caballos, Morillo y sus hombres llegan a Santafè de Bogotà, allanan la que fue la casa provisional de gobierno donde se proclamò el año antepasado la indepèndencia; allanan las viviendas de los integrantes de la disuèlta junta de gobierno, empezando por la residència donde habitaba Camilo Torres; tambien allanan la pequeña casa que le habìan otorgado a Andrès...Todo lo allanado està vàcio, no se ve un alma en su interior...La clandestinidad para reorganizarse y volver a ser una sola fuerza conjunta, se ha convertido en la forma de vida de los neogranadinos intelectuales, aristocràticos, pueblo, y eclesiàsticos que son buscados por la reimplantada justicia española que han asumido Pablo Morillo, y el nuevo virrey despota y apestoso carnicero de humanos, Juan Samano; para que nadie, absolutamente nadie, vuelva a atreverse en tierras de Indias, a retar al imperio Español.

Sin embargo, sì hay alguien que se atreve a desafiarlos abiertamente: Un venezolano excèntrico, nacido en Caracas; un metro con sesenta y dos de estatura, tez trigueña, voz atenorada, flaco como palo de longanizo, de contextura menuda, familia multimillonaria, literalmente gènio; muy poco o nada creyente en alguna religiòn; y primordialmente, ser humano que ha jurado limpiar a Amèrica de todo lo que sea mierda española. Su nombre, màs rebuscado que santoral adulterado, pero asì ha sido bautizado desde hace veintinueve años cuando naciò: Simòn Josè Antonio de la Santìsima Trinidad Bolìvar y Palacios...Quien ya ha escuchado mencionar a Camilo Torres, Antonio Nariño, Francisco Josè de Caldas, y a un tal canònigo Rosillo; que a su vez tambien ha escuchado, còmo algunos jovenes le hablan entusiàstas del tal Simòn Bolìvar, que es un valiènte extrafalàrio, que dilapida su fortuna en fiestas convertidas en bacanales sexuales para atender debidamente a soberanos sèquitos manjares de mujeres ardièntes hermosas...Y que sigue dilapidando dicha fortuna de la màs pura aristocràcia caraqueña, en la financiaciòn de nuevos ejèrcitos rebeldes a los que la gente comienza a llamar CRIOLLOS PATRIOTAS; ya que el termino COMUNERO se encuentra pasado de moda.

Despues de huir por cierto tiempo, Camilo Torres, primer EXpresidente de la abortada naciòn, es capturado por Morillo y fusilado...El sabio Francisco Josè de Caldas, llamado sàbio no porque supiera de todo, sino por ser prodigiosamente inteligente, es capturado y asesinado tambien por el monstruo Morillo...Y asì sucesivamente van cayendo fusilados, ahorcados, o decapitados, la mayorìa de los que firmaron el acta de indepèndencia de la Nueva Granada.
Desde la clandestinidad en las montañas que rodèan a Santa Fè, donde Andrès se esconde con su amada, y un ejèrcito voluntario de admiradores y partidarios del clèrigo; algunos exalumnos de èl y de Luz en el colegio Santo Tomàs; son vàrios hombres mal armados, que lo protegen a èl y a su sobrina; y se protegen a sì mismos luchando por una causa que se ha resquebrajado pero no ha muerto: La indepèndencia y la libertad de la Nueva Granada.
El canònigo terriblemente adolorido en su alma y vapuleàdo en su corazòn, se entera còmo muchos de los que ordenaron su liberaciòn y conformaron el primer gobierno frustrado de la Nueva Granada estàn siendo vìctimas de las garras de Morillo que comete toda clase de atrocidades, monstruosidades y vejamenes para recuperar la colònia neogranadina plenamente para España; neogranadinas mentes virtuosas e ilustres que hubieran podido forjar una poderosa repùblica si Morillo no hubiera truncado el proceso; proceso de fundaciòn de repùblica, equivocado y desorganizado, pero indepèndiente, soberano, y libre; y lo sagrado de la libertad, es eso; que hasta permite cometer estupideces.
Todas estàs lamentables noticias obligan a Andrès a ordenar por primera vez en su vida, la muerte.
-En el nombre de Dios padre; y en el nombre de nuestros muertos; corran la voz de que hay un baùl con oro y joyas que le serà entregado a quien haga justicia divina, matando al animal hijo de todas las putas: Pablo Morillo- ordena tajante Andrès a sus hombres mientras Luz sorprendida lo apoya, aunque ese baùl de oro y joyas que el clèrigo està dispuesto a pagar por la cabeza de Morillo, es el ùltimo baùl que les queda a Andrès y su sobrina, producto del ya un poco lejano en el tiempo, tràfico de aguardiente que continua siendo prohibìdo y considerado bebida del diablo en estos asesinos y guerreros tiempos amèricanos y chapetones. Hace unos dìas incluso, Luz tuvo que ponerse furiosa y atajar a su canònigo, porque este querìa salir de la clandestinidad arriesgandose a ìr a oficiar las exèquias de sus compañeros Camilo Torres, Francisco Josè de Caldas y demas; pero Luz y los muchachos de la escolta lograron convencer a regañadientes a Andrès, para que no saliera de los cerros de Monserrate y Guadalupe hasta el centro citadino de Santa Fè; a darle cristiana sepultura a sus amigos y compañeros de gobierno. El obispo disgustado desistiò pero con su animo y espiritualidad resquebrajadas.
-Para el sanguinàrio Morillo, no hay cura rebelde que valga; ese asesino sì es capàz de mandarte fusilar, sin màs, ni màs; èl es azufre del diablo- le tiene que decir Luz al obispo, mientras Andrès continua adolorido por la muerte de sus compañeros de gobierno y de lucha indepèndentista.

1.813, 1.814, 1815, 1.816...Años dificiles para todos, y los que estàn por venir...Pablo Morillo jamàs atraparà a Andrès, porque el obispo sabe muy bien còmo esconderse...A tal extremo que el canònigo correrà el sonoro rumor de su propia falsa captura...

-Muy bien muchachos; rieguen la voz y cuentenle a todos los curiosos, a todos los chismosos, vagos, gentes con ofìcio y sin ofìcio; y a todos los que se les atraviesen en el camino; que yo fuì capturado muy lejos, cuando pretendìa huir; y que me han enviado a las mazmorras de la antigua inquisiciòn en Valladolid España- dice Andrès Rosillo a los hombres que lo cuidan. Y el rumor se exparserà como polvora en toda la Nueva Granada; a tal grado que hasta en los anales de la historia quedarà registrada tan increìble farsa verbal de esta manera:
"El canònigo Andrès Rosillo ha sido capturado cuando pretendìa huir, y ha sido llevado por autoridades españolas hasta la càrcel de la antigua inquisiciòn en Valladolid, donde cumple estrìcta condena"...
En la càrcel de Valladolid nunca jamàs existiò registro alguno de la entrada o salida de ningùn Andrès Rosillo. Porque la historia de la humanidad la escriben siete sagradas expresiònes: La verdad, la mentira, la burla, el amor, el odio, Dios, y el diablo.
Pero Morillo tampoco podrà nunca ser asesinado por nadie, aunque la noticia del baùl de oro que el canònigo Rosillo ha ofrecido se riega tambien por gran parte del interior de la Nueva Granada, y hasta se convierte en leyenda: "Un baùl repleto de oro, entregarà el canònigo Rosillo, cuando regrese de Valladolid, a quien logre entregarle, la cabeza de Pablo Morillo para ponerla de letrina"..."Y quien quita que de ñapa, su reverendìsima apruebe que el valiente que mate a Morillo, sea el afortunado que conquiste la virginidad de la hermosa, sensual y devota sobrina del obispo".
Sin embargo es imposible pensar tan siquiera en un atentado; Morillo anda siempre con una escolta personal de màs de cien hombres; tiene mucha màs protecciòn que el virrey Samano...Cien hombres que ni siquiera permiten que Morillo sea observado a la distancia, porque lo rodean y lo cubren de tal manera, que parece que fuera un colectivo caparazòn humano de armadura...El acceso a Pablo Morillo es impenetrable, desgraciadamente. Solamente hay un hombre en toda la Amèrica hispana, igual de protegido o hasta màs protegido que èl: El tal Simòn Bolìvar.

Andrès en su montañosa clandestinidad, termina por fin, despues de màs de una decada, la traducciòn total de la biblia, tanto el Antiguo como el Nuevo Testamentos. El canònigo no cabe de la dicha y siente que por fin ha logrado otra de sus grandes metas.
-Aunque nunca he podido entender para què te pusiste en ese trajìn de traducir toda la biblia; si eso te hace feliz, entonces comparto tu felicidad mi amor, dice Luz a Andrès en la intimidad de esa frìa cabaña en las faldas de los cerros santafereños, que a simple vista parece deshabitada, y eso unicamente cuando logra ser dificilmente divisada, y desde donde se ve a lo lejos, la pequeña Santa Fè, invadida nuevamente por chapetones militares españoles comandados por Morillo y Samano que buscan afanosamente al canònigo Rosillo y todos los demas firmantes del acta de indepèndencia de la Nueva Granada, que todavìa quedan vivos y estàn escondidos. Morillo al enterarse de que todo un obispo le ha puesto precio a su cabeza; solamente atina a exclamar.
-Muy bien; aunque no conozco personalmente a ese fulano cura Rosillo que dice ser clèrigo de la santa madre iglesia; entonces si èl se considera representante de Dios, yo no tendrè màs opciòn que considerarme representante del diablo.
El padre Rosillo es uno de los pocos lideres rebeldes neogranadinos que falta por ser capturados; con el silencio complice o no, de la iglesia catòlica que ha decidido no tomar partido ni a favor, ni en contra de Andrès...
"Simplemente inshallah; lo que Dios disponga"; acuerdan tacitamente la alta cùria, junto con Morillo y Samano, que deciden no meterse directamente a reclamar o protestar oficialmente por la conducta insurgente de Rosillo; para asì evitar problemas con la santa madre iglesia.

-Te felicito mi traductor obispo; pero no me has respondido mi pregunta- dice Luz -¿Para què te tomaste el trabajo todos estos años de traducir del latìn al castellano la totalidad de la biblia?- pregunta ella mientras se abriga abrazada a Andrès, cobijados ambos por la misma ruana grande y pesada...El abate solamente atìna a responderle.
-Ya lo entenderàs mi princesa...Por ahora solamente te digo, que eres amorosamente bienvenida, a la primera gran base de una nueva iglesia.

Pasando uno y otro mes, Andrès, Luz y el pequeño ejèrcito mal preparado financiado modestamente por el clèrigo, deciden cambiar su lugar de clandestinidad para no ser detectados; entonces se dirigen hacia las llanuras orientales de el Nuevo Reino de Granada donde montaràn el nuevo campamento.

La campaña libertadora crece a pasos agigantados; corre el año 1.818; y es en las praderas extensas y calurosas de la capitanìa de Casanare, donde Andrès Rosillo es conducido a solas, por antiguos Comuneros, ahora integrantes del ejèrcito Patriota, que lo guìan...Serà un encuentro secreto pero muy especial, donde en la màs completa informalidad y confidencialidad, Andrès Rosillo y Simòn Bolìvar, se conoceràn por primera vez, personalmente. El clèrigo lo toma como un regalo de cumpleaños por adelantado, ya que està a semanas de cumplir en Octubre, sus sesenta años de edad.
La caravana que conduce a Rosillo llega por camino agreste y dificil, hasta un mediano cambuche camuflado en las laderas casanereñas que rodean unos rìos; Andrès baja de su caballo y unos soldados mal uniformados por lo pobres de sus atuèndos, lo conducen hasta una modesta carpa que proteje del infernal sol a quienes se cubran bajo su manto. Unas cuatro sillas acomodadas de cualquier manera y un par de jarras de agua con unos tabacos a medio fumar, y unas barajas de naipes desordenadas.
-Sientese su reverendìsima y refresquese tranquilo, que esas son jarras de aguas sanas...Ya le avisaremos al General que usted està aquì- dice uno de los guardias mestizos que han traìdo a Andrès a dos dìas de camino a caballo. El abate comprende las medidas de seguridad y los misterios que rodean este encuentro, pero es que en estos momentos, el hombre màs buscado de toda Amèrica por las autoridades españolas, es Simòn Bolìvar. Andrès toma una de las jarras de agua y no solamente se la toma, sino que se echa un poco en su cuello y cabeza sin importar que su sotana blanca quede un poco empapada, pero es que el caso es, el de un calor llanero extremo.
El prèlado de repente escucha una voz gruesa de barìtono, a sus espaldas.
-Si en Mèxico se hablarà siempre del cura Hidalgo; en nuestra patria naciènte, que en algùn dìa cercano dejarà de llamarse Nueva Granada, se tendrà que hablar siempre, del canònigo Rosillo- dice la voz firme pero amable de Simòn Bolìvar mientras Andrès da mèdia vuelta y se encuentra frente a frente con el gran militar del que tanto le han hablado. En un principio el abate se desconcierta totalmente, por la baja estatura de su interlocutor; pues se habla ya tanto de Bolìvar en todas partes, que su menuda apariència fìsica, y delgadez, casi que enclènque, es la total antitesis de la fama de fortachones, altos, y robustos que tienen los grandes estrategas, hèroes, y militares de la historia de cualquier paìs.
Simòn Bolìvar està con pantalones saltacharcos, sandàlias, torax desnudo, barba de cinco dìas, y una toalla mojada habana extendida sobre su cabeza, que lo hacen ver como si fuera un jeque àrabe en el desierto verdoso infinito de las llanuras.
-¿General Bolìvar?- pregunta inseguro Andrès.
-Asì es canònigo Rosillo; y a usted me lo han mencionado...Creame que siempre he sido un admirador de los Comuneros; incluso los Comuneros màs jovenes se han enlistado en este ejèrcito Patriota.
-Y si yo tuviera unos años menos; creame que tambien me enlistaba, General.
-Despreocupese canònigo, no todos pueden ser soldados. Pero dejeme decirle que admiro a los clèrigos que como usted antepusieron sus creèncias patrioticas, a las creèncias religiosas; colocandose la sotana de la libertad.
-Creèncias religiosas que segùn me han contado, usted no comparte mucho.
-Tiene razòn canònigo; no soy rezandero.
-¿Es atèo, General?- pregunta Andrès a destajo.
-Depende de lo que usted y los demàs curas llamen; atèos...Porque si se considera atèo al que no cree en absolutamente nada de nada; entonces yo no soy atèo, porque yo si creo en algunas cosas; a mi manera, pero creo.
-Si le sirve de consuelo, a los Comuneros tambien nos decìan y nos dicen,"atèos"- dice Andrès sonrièndo.
-¿Y son atèos todos los llamados Comuneros, o excomuneros?.
-Hubo de todo, y hay de todo.
-Creame canònigo, que en mi ejèrcito tambien hay de todo- dice Bolìvar mientras ambos rìen como si hubieran sido complices desde siempre.
En el encuentro se percibe un poco la atmosfera de intranquilidad sutil, ya que los españoles le respiran en la oreja a Bolìvar y su ejèrcito; el General es consciènte de que los chapetones le pisan los talones todos los dìas; motivo por el cual, Bolìvar no se queda màs de dos dìas en un mismo lugar. Sin embargo Andrès se sorprende de la seguridad y lo bien protegido que el General està; aunque la apariència fìsica de Bolìvar lo hacen percibir tan fragìl...Pero solamente es apariència, porque Simòn Bolìvar tiene su gran fortaleza en su interior enormemente descomunal, que es precisamente de allì, del ser interior, que el ser exterior parece incansable a toda hora y en cada momento...Su carìsma es el de el màs iluminado encantador de serpièntes.
A lo largo y ancho del continente, Bolìvar ya es un mito viviente del que se hablan tantas hazañas, la mayorìa ciertas, y la minorìa no tanto; pero para el General nunca habrà tiempo de corroborar cuales son verdaderas y cuales no.
Andrès no se ha encontrado con el mito, sino con un ser humano, tan humano como sencillo y extraordinario. Nunca el canònigo Rosillo habìa visto a alguien tan libre de formalidades, prejuicios, y remilgos...
"Que tipo tan extraordinariamente normal", piensa Andrès mientras Bolìvar lo invita a que se siente, y se tomen un buen par de vinos caseros, en unos vasos repletos màs de agua bien frìa que de vino.
-Supe que usted le puso un alto precio a la cabeza de Morillo...Y lo irònico es que ahora Morillo le puso un altìsimo precio a mi cabeza- dice Bolìvar en tono de burla fina.
-No le pare bolas General; somos muchos los que nos antepondrìamos a que alguien se atrevièra a tocarlo a usted- dice Andrès con su sonrisa despreocupada que Bolìvar capta muy bien.
-El caso es que nunca pensè que yo valiera tanto. Morillo està ofrecièndo algo asì como veinte baules segùn dicen repletos de oro- dice el General con risa.
-En cambio yo a Morillo sì lo tengo bastante desvalorizado porque solo estoy ofrecièndo un baùl de oro y joyas, pero ni una morrocota màs- dice Andrès unièndose a la risa de Bolìvar.
En mèdio de la charla desparpajada, ambos se toman confianza, conversando del ambiente socio-polìtico de esta època; pero el abate aprovecha para salir de una duda; una duda muy seria que siempre ha tenido.
-General; la campaña libertadora, tambien lucha...por la libertad de cultos?- pregunta Andrès, mientras Bolìvar abre esos ojos tan enigmàticos, ya que nunca nadie le habìa hecho tal interrogante. El General se queda pensativo por un momento con su mirada ìda.
-Se trata de la libertad, canònigo, en cualquiera de sus expresiònes. Y le digo otra cosa; en la fundaciòn de la nueva repùblica, cuando podamos quitarnos de encima toda esta escòria española, de pronto lo mandarè a buscar, para que me asesore en còmo van a ser las relaciònes de un nuevo gobierno netamente Criollo, en una nueva naciòn, con el clèro.
-Desde ya cuente con mi colaboraciòn, General- dice Andrès.
-Pero ahora respondame canònigo Rosillo...¿Por què me hace esa pregunta usted, que es todo un obispo, y que deberìa abogar por todo lo contrario; es decir por la NO libertad de cultos.
Andrès con un gesto amable, prefiere no pronunciar palabra; pero Bolìvar insiste.
-¿Acaso usted, canònigo Rosillo, piensa convertirse en...El Martìn Lutero de las Amèricas?- interroga Bolìvar rièndo a carcajadas con el obispo; sin imaginarse el General una cosa: Que no està muy alejado, en lo que acaba de decir, de los planes que Andrès piensa realizar en un futuro inmediato. Y sin imaginarse ninguno de los dos, otra cosa: Que al llamar Bolivar, a Andrès con el apodo de "El Martìn Lutero de las Amèricas", està rebautizandolo con el remoquete màs famoso con el que la historia identificarà a Andrès Rosillo.
El abate queda impactado con la personalidad arrasadora de Bolìvar. Al final, Andrès se despide de el General, con la satisfacciòn de haberse encontrado con uno de los hombres màs autènticos, descomplicados, y carismàticos que el clèrigo haya conocido en toda su vida.

El siete de agosto de 1.819, en el puente de Boyaca, el General Simòn Bolìvar, y un ejèrcito no de cantidad, pero sì de calidad de militares; derrotan a las fuerzas españolas. El virrey Samano tiene que salir a escondidas de la Nueva Granada rumbo a España, tal y como lo habìa hecho su antecesor Antonio Amar y Borbòn; pero con la gran diferencia de que esta vez, España sì reconocerà definitivamente, la indepèndència de la Nueva Granada. El monstruo Pablo Morillo tambien logra huìr sin pagar sus atrocidades. Circunstàncias que desilusiònan un poco a Andrès Rosillo, con respecto a Simòn Bolìvar; porque se rumora que el General Bolìvar negociò con Morillo el dejarlo libre, a cambio de unos soldados Criollos y unos oficiales patriotas que Morillo tenìa presos, secuestrados, y a punto de fusilar.
Pero este dìa; siete de agosto de 1.819, tambien serà el ùltimo dìa de clandestinidad de Andrès Rosillo y sus hombres. Pues todos los que fueron Comuneros, Criollos, Patriotas y demàs indepèndentistas, ya no seràn buscados nunca màs por ningùn español, ni tampoco volveràn a ser vistos como delincuèntes, o atèos. Todos ellos seràn vistos como hèroes.

Ahora sì con una independencia consolidada para la fundaciòn de una nueva naciòn libre, soberana, e indepèndiente; los aires de libertad y cambios profundos, son a todo nivel, y se contàgian por todas partes. Todas y todos quieren cambios a dièstra y sinièstra; renovaciònes; acabar con lo caduco, con tradiciònes inutiles, y costumbres inservibles...La libertad demanda metamorfosis de toda indole; y la iglesia no serà la excepciòn; la metamorfosis de la iglesia catòlica criolla la harà Andrès Rosillo con su màs sublime motor: Luz de Obando.
Sacerdotes de las nuevas generaciònes, son ahora los acompañantes del obispo Rosillo, que al salir nuevamente a la luz pùblica, es llamado por la alta curia que lo ve con arribista admiraciòn, nombrandolo obispo de la capitanìa de Cartagena y pueblos circunvecinos del Caribe.
Los sacerdotes jovenes ven en el obispo Rosillo, a un lider nato, y a una leyenda viviente; ellos tambien coìnciden en que la iglesia catòlica que heredaron de los españoles, necesita nuevos brìos, aìres y conceptos. Estos son clèrigos recièn ordenados que tampoco estàn muy de acuerdo con el celibato obligatòrio de la iglesia catòlica. En el ambiente turbulento se respira una atmosfera de que si el pueblo pudo indepèndizarse definitivamente de España, entonces la iglesia catòlica de la Nueva Granada, debe tambien ser libre de la iglesia catòlica de Roma.
-El celibato obligatorio es una rebuscada y mala interpretaciòn de la biblia. Porque en realidad el celibato obligatorio se lo inventan en el años trescientos despues de Cristo, pero para que la iglesia catòlica quede libre de herederos. Es tan solo por ese motivo netamente financiero y terrenal; pero ahì no hay nada celestial o sagrado; son inventos de la codìcia de la iglesia de Roma, para que ellos se queden con todas las riquezas financieras- dice Andrès a los doce sacerdotes jovencitos que lo acompañan desde Santa Fè hasta Cartagena encaravanados, en un viaje de dos meses en carruajes tirados por caballos y mulas; pues el canònigo al ser nombrado obispo de Cartagena, escogiò a doce sacerdotes principiantes que lo acompañen en su misiòn pastoral; ya que en Cartagena y pueblos vecinos hay parròquias que no tienen sacerdote, por la escases de pàrrocos, ya que la mayorìa prefieren hacer su sacerdòcio en el interior andino de la nueva repùblica. Aunque la verdad sea dicha, Andrès tiene planes mucho màs comprometedores para ellos; y por esas estratègias del canònigo, èl ha escogido a los doce sacerdotes que màs se les rumoran idìlios, noviazgos prohibidos, o incumplimièntos del celibato.
Y en este viaje los sacerdotes aprècian la belleza incolume de su alteza real Luz de Obando; tan tìmida y apabullante como siempre, ya que su sola presència con ese vestido azul que la viste hoy, es tan hermosamente azul como el mar Caribe que encontraràn en unos largos dìas de viaje que les falta por realizar.
Por fin, al llegar a Cartagena; notan la miseria y la patètica austeridad por las cuales, practicamente ningùn obispo, salvo Andrès, querìa medirsele a tan pobre regiòn. Sin embargo el canònigo optimista, logra percibir en tanta miseria, esa màgia unica que solamente Cartagena posee. Unos de los jovenes pàrrocos que lo acompaña es Sebastiano Mùtis, quien se ha ordenado sacerdote hace apenas ocho meses, y que se ufana de ser un sobrino-nieto del fallecido sàbio Josè Celestino Mùtis.

Y es aquì en Cartagena de Indias, perla escondida del mar Caribe, oceàno Atlàntico, donde Andrès comienza a dar su estocada final a su vinculaciòn con la ultragoda iglesia Catòlica Apostòlica y Romana, que asì como lo acogiò muchas veces, le diò la espalda otras tantas, cuando le convenìa, y hasta lo salvò de ser injustamente condenado a muerte en alguna ocasiòn...
Toda iglesia es una puta santa; incluìda la nueva iglesia que Rosillo està por fundar.
Con recursos pròpios; es decir, despuès de haber negociado en Santa Fè, antes de partir para Cartagena; el ùltimo baùl de las ganàncias del lejano tràfico de aguardiente, que igual en esta nueva naciòn continua prohibido...El mismo baùl que se le iba a dar a quien lograra matar a Pablo Morillo...Ese mismo baùl repleto de monedas, morrocotas, joyas y demàs; es la gran base financiera del...CISMA.

Andrès Rosillo adquiere en Cartagena un terreno baldìo en el que ordena comenzar a construir un templete caribeño en forma de kiosco extragigante lo màs amplio posible. Igualmente tambien se dirige a la unica imprenta que hay en Cartagena, en un pequeño estudio que tiene una imprenta viejìsima, ubicado en la parte trasera del monasterio de Santa Teresa; y allì logra sobornar a los unicos dos monjes que manejan dicha imprenta improvisada; para que sean ellos dos, de manera secreta, con la supervisiòn del canònigo Rosillo en esa rùstica y pobre imprenta, quienes fabriquen, elaboren y empasten modestamente las primeras biblias en castellano, traducciòn de Andrès Rosillo.
Los dos monjes de la imprenta del monasterio de Santa Teresa, rearman esta maquina impresora antigua, semidesbaratada e indiferente para la gran mayorìa de los otros monjes; y hasta se asustan un poco porque consideran sacrilègio traducir la biblia del latìn al idioma que sea. Sin embargo el obispo Rosillo logra convencerlos con el argumento de que la protecciòn de todo un obispo como èl, tambien es bendecida en el reino de los cielos, a la hora de llegar a rendir cuentas. Pero la verdad sea dicha; al par de monjes, lo que màs los ha convencido es lo bien pagados que estaràn por el canònigo. Los dos monjes comienzan a imprimir, empastar y fabricar las primeras biblias en castellano, con la condiciòn expresa del canònigo, de que la totalidad de las cien biblias encargadas deben estar listas, a màs tardar, el dìa en que sea inaugurado el templete.
Andrès trabaja ayudandolos sigilosa y cautelosamente.

Los habitantes cartageneros, observan desprevenidamente la construcciòn del templete como si nada, sin saber que aquèl templete, serà la consolidaciòn de...

EL PRIMER CISMA CATÒLICO EN TODA LA HISTORIA DE AMÈRICA.
Andrès Rosillo desconocerà a sus superiores eclesiàsticos, y enviarà a la iglesia Catòlica Apostòlica Romana, al diablo.
-El catolicismo de Roma puede comerse sus mierdadas de celibato enfermizo, para siempre...Al fin y al cabo la inspiraciòn divina del celibato es una gran pantomima que fue inventada para que la iglesia pueda quedarse eternamente con las riquezas materiales multisuperultramillonarias que la hacen poderosa, gracias a marionetas como yo. Pero hasta aquì fuì titere de la iglesia de Roma- dice Andrès al explicarle a su amada que lo escucha con atenciòn; todos los detalles del cisma que el genuìno canònigo, desde hace màs de una decada silenciosa y secretamente ha bendecido en su espìritu, ha gestado en su alma, ha fabricado en su cabeza; y ha inspirado en su dueña: Luz de Obando; durante todos estos años; desde el dìa que tradujo la primera palabra de la biblia en latìn, al castellano.
El canònigo Andrès Rosillo y su amada Luz de Obando fundaràn la PRIMERA IGLESIA CRISTIANA CATÒLICA APOSTÒLICA TOTALMENTE INDEPÈNDIENTE de la iglesia Catòlica Apostòlica Romana; generando asì la PRIMERA REVOLUCIÒN ECLESIÀSTICA DE LA HISTORIA DE AMÈRICA. Y nacerà en Cartagena de Indias; a orillas del mar; cerca al primer pueblito de Amèrica en declararse libre e indepèndiente durante el pasado siglo dieciocho: Un pueblo de negritudes llamado, San Basilio De Palenque; tan negro que allì se habla màs dialecto africano, que castellano...En una nueva Repùblica que Simòn Bolìvar y su gobierno patriota han decidido que jamàs volverà a llamarse Nueva Granada; sino que de ahora en adelante se llamarà...LA GRAN COLOMBIA...Y que nace practicamente al mismo tiempo que se produce el primer cisma de la iglesia catòlica en toda Amèrica...

La nueva iglesia que el obispo canònigo Andrès Rosillo bautiza con el nombre de...IGLESIA CATÒLICA, APOSTÒLICA LIBERTARIA DE AMÈRICA...En el nombre de Dios padre. Tal y còmo hace siglos nacieròn las iglesias Luteranas como cisma de la iglesia Catòlica Apostòlica Romana; y asì como naciò la iglesia Catòlica Apostòlica Romana, resultado del cisma de la iglesia Cristiana Ortodoxa; y al igual que naciò la iglesia Cristiana Ortodoxa, como cisma de los Cristianos Gnòsticos; y los Cristianos Gnòsticos, cisma de los Cristianos Primitivos; y los Cristianos Primitivos, resultado del gran cisma simultàneo que produjo la dispersiòn de los apòstoles de Jesùs...Y Jesùs aparecièndo en la historia para producir el cisma màs importante y trascendental del judaìsmo y de la historia de toda la humanidad: El Cristianismo; porque sin judaìsmo, no hubiera existido nunca cristianismo, y sin cristianismo jamàs hubiera existido ni ortodoxismo, ni catolicismo, ni luteranismo, ni protestantismo, ni anglicanismo; ni evangelismo...y asì sucesivamente.
Entonces por esas coincidèncias de la vida; Andrès Rosillo tambien funda su propia iglesia con doce sacerdotes que lo siguen y lo apoyan. Doce; el nùmero simbòlico de los apòstoles de Jesùs, porque aunque los apòstoles fueron muchos màs; su nùmero simbòlico es el doce.

El obispo Rosillo solamente està cumplièndo con los preceptos del Dios de cada quien como se quiera llamar; de que toda creència evoluciona y se hace verdadera y libre, unicamente, mediante LOS CISMAS; tal y como ocurre en todas las creèncias del CRISTIANISMO, JUDAISMO, ISLAMISMO, BUDISMO, HINDUISMO, y las demàs creèncias, religiònes, iglèsias, libros supuestamente sagrados, dogmas, y demàs; vengan de donde vengan. Y como siempre; todas juran tener la unica verdad verdadera; todas rejuran ser la unica verdad revelada de caracter divino; y todas superjuran ser el unico libro "sagrado" verdadero; el unico camino, la unica verdad y la unica vida aquì y en el màs allà...Todas son capaces de jurar eternamente eso y muchos fanatismos màs; porque olvidan que todo fanatìsmo viene de la oscuridad, pero jamàs de la luz. Y es allì, en los fanatismos, dogmas, y fundamentalismos, que todas, absolutamente todas las creèncias habidas y por haber, en medio de falsas humildades, olvidan y no quieren reconocer el principio de divinidad màs sencillo, màs noble, màs simple, màs sabio, màs honesto, transparente y verdadero: Todos los caminos de luz conducen a Dios.

"Abandonaràs a tu padre y a tu madre", dice la biblia en su Antiguo Testamento. Y asì Andrès Rosillo abandona para siempre a la MADRE iglesia Catòlica Apostòlica Romana; y a su NUNCA INFALIBLE, Y SIEMPRE HUMANO Y MUNDANO PADRE rector: El Papa.

"Y te uniràs a una mujer para ser uno solo", dice tambien la biblia; y aunque Luz y Andrès no pueden tener hijos; queda escrito para la historia, que èl y ella son el padre y la madre en divino incesto sagrado; que han gestado la primera IGLESIA CATÒLICA APOSTÒLICA NO ROMANA, que se funda en Amèrica.
De igual manera que Jesùs fundò su iglesia, entregandose como càliz sagrado al cuerpo escultural, eròtico, y bondadoso de su divina diosa Marìa Magdalena; la primera apòstol y verdadera base de la primera iglesia Cristiana que existiò...

Andrès Rosillo funda con su divina diosa sexual, maravillosa, y esplendorosa a quien le hace el amor como el màs esclavo de los apòstoles en el acto sublime màs hermoso de copulaciòn bendecida entre una emperatriz altiva de sensualidad, y su clèrigo como trono de entrega a su amada; Luz de Obando y Andrès Rosillo santificadamente desnudos en el màs amoroso rechazo al abominable y diabòlico celibato; pero en el màs eròtico cisma de divinidad fèmina que està dando origen a la nueva IGLESIA CATÒLICA, APOSTÒLICA LIBERTARIA DE AMÈRICA...Porque a lo largo de todos los tiempos, las mujeres hermosas han sido el celestial motor de todos los cismas...Es por eso que el sacro amor por Luz de Obando, es el gran mentor de la nueva iglesia que Andrès Rosillo està creàndo; tal y como ocurriò en la fundaciòn del cristianismo; no fue Juan Bautista el mentor de Jesùs...Fue el amor sublime, sexual, divino y sagrado que Jesùs sentìa por su amadìsima Marìa Magdalena; el gran mentor del cristianismo...Gracias a Dios por haber creado a la mujer, como su màs perfecta obra maestra de la raza humana, en su màs sublime resplandor de belleza. Porque la mezcla de belleza e inperfecciòn, es lo que convierte a toda mujer en perfecta mentora e inspiradora de todo cuanto existe.

El cisma que produjo Jesùs al abrirse del judaìsmo para dar origen al cristianismo, fue financiado principalmente por el apòstol Matèo, con los impuestos que logrò robarse como recaudador que era antes de ser apòstol. Tambien colaborò enormemente Marìa Magdalena, que no era ninguna puta, sino una mujer muy distinguida y adinerada; y el apòstol Tadèo que heredò una suma importante de su padre acomodado que habìa fallecido...Esos fueron aportes bàsicos financieros, para que Jesùs realizara el cisma...

Tres a cuatro siglos despues, el emperador romano Constantino financia con sus riquezas del imperio Romano, la conversiòn de Roma al cristianismo, subsidiàndo asì el separarse de las iglesias cristianas ortodoxas de la antiguedad y de Mèdio Oriènte, para producir el cisma que darìa origen a la Iglesia Catòlica Apostòlica y Romana...
Siglos despues, el sacerdote alemàn, inicialmente Catòlico Apostòlico Romano, Martìn Lutero, produce el cisma que diò origen a las iglesias luteranas, anglicanas, protestantes, evangèlicas y demàs; se lo financiaron primordialmente las monarquìas europeas de Alemania y Gran Bretaña...
Y siglos despues, en Amèrica, en una repùblica verde, rodeada por dos ocèanos; exòtica, guerrera, carnavalesca, sangrienta, y festiva; que apenas aprende a gatear y llamada, La Gran Colombia; el sacerdote inicialmente Catòlico Apostòlico Romano, Andrès Rosillo; realiza contundentemente el primer y unico cisma en toda la historia de la humanidad, financiado exclusiva, fervorosa, y alcoholicamente, por la deliciosa industria prohibida del aguardiente...En el nombre de Dios Padre...Ese lujo no se lo diò, ni el mismìsimo Jesucristo en persona.


EL CANÒNIGO Y ADULTERINO DON ANDRÈS
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